La presencia de Melilla en la feria de Málaga se ha convertido en un motivo de orgullo para las instituciones locales. Así lo ha expresado el presidente de Melilla Monumental, Francisco Díaz, tras su visita a la Casa de Melilla en Málaga, a la que definió como un ejemplo de tradición y de promoción de la ciudad autónoma fuera de sus fronteras.
Díaz resaltó la importancia de esta entidad, presidida por Pepe González, y valoró de forma muy positiva el ambiente vivido en su caseta durante la feria malagueña. “Ha sido una experiencia muy buena, con muchísima juventud, con muy buen ambiente, con precios asequibles y comida de calidad. La labor que realiza la Casa de Melilla en Málaga es increíble”, aseguró.
Una caseta única en la feria malagueña
Uno de los aspectos más destacados de la valoración de Díaz fue la singularidad de la caseta de la Casa de Melilla. En un recinto que cuenta cada año con entre 150 y 160 casetas, se trata de la única que representa a una ciudad, lo que convierte a esta presencia en un escaparate privilegiado para dar a conocer Melilla.
“El hecho de que sea la única caseta que represente a una ciudad entera le da un valor añadido. Está situada en un punto estratégico, en una esquina muy transitada, junto a un estanco, por lo que todo el mundo pasa por allí. Es un auténtico escaparate de Melilla en Málaga”, explicó Díaz, quien destacó que este detalle le sorprendió especialmente durante su visita.
El presidente de Melilla Monumental adelantó incluso que ya se estudia la posibilidad de mejorar la fachada de la caseta en futuras ediciones, con la idea de reforzar su papel de promoción. “Es una promoción tremenda de la ciudad, tanto para la gente de Málaga como para los miles de visitantes que acuden cada año a su feria”, recalcó.
Juventud, ambiente y gastronomía
Díaz también quiso resaltar el ambiente que se respira dentro de la caseta, que en esta edición estuvo marcado por una notable presencia de jóvenes. “Me sorprendió gratamente ver tanta juventud, tanta gente participando, disfrutando de un espacio que lleva el nombre de Melilla y que transmite una imagen positiva de nuestra tierra”, señaló.
La gastronomía fue otro de los aspectos que destacó, al referirse a los precios como “muy buenos” y a la calidad de la comida como un elemento que ayuda a fidelizar al público. “Es fundamental que la gente se sienta cómoda, que pueda comer bien, a buen precio, y que además lo haga en un ambiente donde se respire identidad melillense”, añadió.
Promoción cultural y turística
El presidente de Melilla Monumental no dudó en calificar la caseta de la Casa de Melilla como una herramienta de promoción cultural y turística. En sus palabras, el simple hecho de tener un espacio tan visible en una de las ferias más importantes de España es ya una forma de dar a conocer la ciudad.
“La feria de Málaga es un evento que atrae a miles de personas de toda España y de fuera del país. Tener allí una caseta que lleve el nombre de Melilla, que muestre nuestras tradiciones y que sea un lugar de encuentro, es algo que debemos cuidar y potenciar”, aseguró Díaz.
En este sentido, valoró el trabajo constante de Pepe González y de toda la directiva de la Casa de Melilla en Málaga. “Es gente que dedica su tiempo, sus recursos y su ilusión a mantener viva la presencia de nuestra ciudad en Málaga, y eso merece todo nuestro reconocimiento”, afirmó.
En definitiva, la Casa de Melilla en Málaga no solo es un punto de encuentro en la feria, sino un símbolo del vínculo entre ambas ciudades. Su labor, reconocida por instituciones y ciudadanos, ha permitido mantener viva la identidad melillense en la Costa del Sol, proyectando una imagen de cercanía y tradición.
Díaz concluyó su valoración subrayando la necesidad de seguir apoyando a esta entidad. “Es la única caseta que representa a una ciudad entera en la feria de Málaga. Eso, por sí mismo, ya es un motivo para volcarse en su apoyo. Tenemos que seguir trabajando para que Melilla tenga en Málaga el escaparate que se merece”, recalcó.
Con estas palabras, el presidente de Melilla Monumental puso de manifiesto la trascendencia de un espacio que no solo sirve como punto de reunión durante unos días de fiesta, sino que también se convierte en una embajada cultural y turística que proyecta la esencia de Melilla en uno de los grandes eventos festivos de Andalucía.









Ese tal Díaz, ¿no es el individuo con síndrome de Procusto que en 2016 fue detenido por un presunto delito de cohecho y prevaricación en la operación Tosca?