Una delegación del Comité de Seguimiento del Feder se encuentra desde este pasado martes en Melilla para evaluar el estado de ejecución de las inversiones cofinanciadas por la Unión Europea, con especial atención al futuro vivero tecnológico. Esta actuación, impulsada por la Ciudad Autónoma dentro del programa Feder 2021-2027, cuenta con un presupuesto de 10,4 millones de euros y prevé iniciar sus obras el próximo mes de septiembre.
La delegación se desplazó al solar de la antigua Casa de Socorro, donde se levantará esta nueva infraestructura junto al edificio de sanidad marítima. El proyecto está concebido como un vivero de empresas de base tecnológica, orientado a atraer iniciativas innovadoras y a reforzar el modelo económico local mediante el impulso de sectores vinculados a la digitalización.
El futuro edificio dispondrá de una superficie cercana a los 4.000 metros cuadrados, en los que se habilitarán zonas de coworking, salas de reuniones y un salón de actos. Estos espacios estarán destinados a favorecer la colaboración empresarial, facilitar el desarrollo de proyectos tecnológicos y ofrecer recursos adecuados para empresas y profesionales que busquen implantarse o crecer en la ciudad.
Además de su uso como centro de actividad empresarial, el vivero aspira a convertirse en un edificio emblemático para Melilla. Según la información facilitada, contará con una fachada singular inspirada en el antiguo Cargadero de Mineral, con el objetivo de integrarse en el entorno urbano y reforzar su vinculación con elementos reconocibles del patrimonio local.
Este proyecto se enmarca en la estrategia de la Ciudad Autónoma para fomentar la economía digital, en línea con iniciativas como MyTec Melilla, presentado anteriormente como un espacio destinado a impulsar el emprendimiento tecnológico y atraer nuevas empresas. La nueva infraestructura busca consolidar esa línea de trabajo mediante la creación de un entorno específico para compañías de base tecnológica.
La visita del comité incluyó también el recorrido por otras actuaciones financiadas con fondos europeos, como el actual Centro Tecnológico y las obras de peatonalización de la Carretera de la Alcazaba. Estas inspecciones forman parte de la reunión anual del Comité de Seguimiento del Feder, una cita clave para analizar el avance de los proyectos, comprobar su ejecución y garantizar una gestión eficiente de los recursos europeos destinados al desarrollo regional.
La supervisión permite, además, comprobar sobre el terreno la evolución de inversiones consideradas estratégicas para la ciudad. Asimismo, la actuación se presenta como una pieza relevante dentro de la planificación económica de Melilla, al vincular inversión pública, fondos europeos y apoyo al tejido empresarial innovador.









Toda visita pa el controlar es poca, Falta una oficina Antifraude y que esté permanentemente en Melilla y otra de ANTICORRUPCIÓN.