El Club Voleibol Melilla Ciudad del Deporte logró este domingo una victoria histórica en el Gran Canaria Arena tras imponerse por 2-3 al CV Sayre CC La Ballena, en un encuentro vibrante, de alternancias constantes y con un final de máxima tensión (19-25, 25-22, 25-23, 20-25 y 16-18). El equipo melillense, en su temporada de debut en la Liga Iberdrola, firmó uno de sus partidos más completos, demostrando carácter, ambición y una madurez competitiva digna de un conjunto mucho más experimentado en la élite.
Melilla golpea primero con autoridad (0-1)
El primer set arrancó igualado, con intercambios constantes hasta el 3-3, pero fue el CV Melilla quien terminó imponiendo su ritmo. Las de Alberto Rodríguez mostraron un ataque más fluido y una defensa muy concentrada, lo que les permitió tomar ventaja progresivamente hasta el 12-15. Pese a los intentos de Sayre por frenar la dinámica, el equipo melillense manejó con solvencia los tramos finales del parcial. Con un juego ordenado, pocas concesiones y una transición ofensiva muy efectiva, Melilla cerró el set por 19-25, enviando un mensaje de fuerza desde el inicio.
Sayre iguala y remonta: dos sets muy ajustados
El segundo set tuvo un arranque claramente favorable para las grancanarias, que se colocaron 4-1 y mantuvieron siempre pequeñas ventajas gracias a su agresividad desde el saque y una defensa muy ordenada. Melilla reaccionó y recortó diferencias en varias fases del parcial, llegando a forzar el 23-22, pero Sayre cerró con temple y empató el partido con un 25-22.
Tercer set
En el tercer set, Sayre entró con un parcial de 6-0 que obligó a Melilla a remar al límite. Las melillenses lograron igualar 10-10, pero las locales gestionaron mejor los detalles en la zona caliente y firmaron un 25-23 que les daba la remontada parcial y una ventaja peligrosa: 2-1.
Melilla reacciona de forma magistral y fuerza el tiebreak (2-2)
El cuarto set fue una demostración de personalidad del CV Melilla. Tras un arranque con ventajas mínimas a ambos lados, el conjunto azulino fue creciendo desde la mitad del parcial gracias a su solidez en recepción, el acierto de sus atacantes y un bloqueo mucho más estable. Tras el 15-15, Melilla firmó un parcial determinante que le permitió despegarse hasta el 16-19. La madurez del equipo en los momentos decisivos fue clave: sin precipitarse y gestionando el tramo final con serenidad, las melillenses cerraron el set por 20-25, devolviendo el empate al marcador y enviando el encuentro al tiebreak.
Un desempate de infarto y un triunfo para el recuerdo (2-3)
El quinto set fue un carrusel de emociones. Melilla comenzó algo dubitativa y permitió a Sayre tomar una ventaja importante en los primeros puntos, llegando al cambio de campo por detrás. Sin embargo, lo mejor del CV Melilla llegó precisamente cuando más difícil estaba el panorama. Con un despliegue defensivo espectacular, una gran lectura en bloqueo y ataques muy inteligentes, las jugadoras melillenses fueron recortando la diferencia hasta igualar el marcador. El tramo final fue un pulso al límite entre ambos equipos, decidido por detalles y por la templanza de Melilla. Sayre cometió varios errores no forzados en los puntos decisivos, mientras que Melilla mostró sangre fría y determinación para cerrar el encuentro por 16-18, firmando una victoria épica fuera de casa.








