Empresarios de Melilla consideran que la puesta en marcha del puerto de Nador no tendrá un impacto directo significativo sobre la economía local y que sus principales consecuencias se dejarán sentir en los puertos de la Península. Así lo ha manifestado el empresario melillense y directivo de Pymes Melilla, José Benaim, quien ha explicado que la situación actual de la ciudad, especialmente en lo relativo a la frontera con Marruecos, limita cualquier posible afectación adicional.
Benaim ha señalado que la relación comercial entre Melilla y Marruecos se encuentra prácticamente bloqueada desde hace tiempo. En este sentido, ha afirmado que la frontera es “inviable” y que no funciona como una aduana moderna. Aunque hace aproximadamente un año se anunció la apertura de la frontera comercial, la realidad es que no se ha producido ningún avance efectivo desde entonces.
Según ha explicado, la lista de productos que inicialmente se anunció que se iría ampliando progresivamente no ha incorporado ningún nuevo artículo. Además, la situación se vio paralizada durante el desarrollo de la Operación Paso del Estrecho y, aunque posteriormente se habló de una reapertura, los datos actuales reflejan que la actividad sigue siendo prácticamente inexistente.
El empresario ha detallado que, hasta la fecha, no se han producido importaciones y que únicamente se han registrado dos exportaciones, ambas de escaso valor económico. Esta falta de operatividad ha llevado a muchos empresarios a optar por exportar desde otros puntos, fundamentalmente desde otros puertos, ante la falta de garantías y funcionalidad de la aduana melillense.
En este contexto, Benaim ha señalado que aquellos empresarios que trabajan actualmente con Marruecos lo hacen ya desde otros ámbitos y modelos de negocio que no tienen relación directa con Melilla. A su juicio, se trata de empresas que, por sus propias circunstancias, han tenido que adaptarse a una nueva realidad, dejando fuera a la ciudad de ese circuito económico.
Por este motivo, el directivo de Pymes Melilla considera que el futuro puerto de Nador no supondrá un perjuicio añadido para Melilla. Ha explicado que, mientras la frontera continúe cerrada tanto para el comercio como para el régimen de viajeros, la ciudad ya se encuentra en una situación de bloqueo que impide un impacto mayor. “Más daño no creemos que nos pueda hacer”, ha señalado.
Desde su punto de vista, el foco de atención debería dirigirse hacia el Gobierno central, al que ha atribuido una falta de implicación en la resolución de los problemas estructurales que afectan a Melilla. Benaim ha considerado que Marruecos actúa cada vez más como un competidor económico y que España debería analizar esta realidad desde una perspectiva estratégica.
En relación con el puerto de Nador, ha apuntado que su entrada en funcionamiento, prevista para finales de este año, podría tener un impacto más notable en los puertos españoles de la Península, especialmente en aquellos que compiten directamente con las infraestructuras marroquíes. Entre ellos, ha citado el puerto de Algeciras, situado frente a la costa marroquí.
Más allá del análisis de la situación exterior, Benaim ha abordado el estado actual del tejido empresarial melillense. Ha reconocido que las empresas atraviesan momentos complicados y que en determinados periodos existe una sensación de estancamiento. No obstante, ha defendido la necesidad de adoptar una visión más positiva sobre el futuro económico de la ciudad.
Según ha explicado, en Melilla están comenzando a surgir nuevas formas de actividad económica y pequeños nichos de negocio. Aunque su desarrollo es lento y no constituye una solución inmediata, el empresario considera que pueden contribuir de forma progresiva a la generación de empleo y riqueza.
Uno de los ámbitos que ha destacado es el turismo. Benaim ha señalado que la ciudad partía de una base muy limitada en este sector, lo que explica que muchas actividades vinculadas al turismo fueran inexistentes o poco desarrolladas. Sin embargo, ha indicado que ya están surgiendo empresas y emprendedores locales que comienzan a prepararse para un posible crecimiento de la actividad turística.
En este sentido, ha mencionado los proyectos relacionados con la llegada de cruceros, un ámbito en el que, según ha indicado, se empieza a avanzar con iniciativas más concretas. La posible implantación de una empresa extranjera dedicada a atraer visitantes podría suponer un impulso para el sector y contribuir a dinamizar la economía local.
Benaim también ha hecho referencia a otros ámbitos emergentes, como el tecnológico, y a iniciativas recientes que exploran nuevas oportunidades de inversión en la ciudad. Aunque ha reconocido que ninguno de estos sectores es una solución definitiva por sí solo, ha subrayado que su desarrollo conjunto puede sentar las bases de un nuevo modelo económico.
En relación con el modelo productivo que se plantea para Melilla, basado en el turismo, la innovación tecnológica y la universidad, el directivo de Pymes Melilla ha señalado que será necesario seguir desarrollando más líneas estratégicas. Ha puesto como ejemplo la creación de empresas vinculadas a los servicios, al comercio y a la actividad industrial asociada a la llegada de visitantes.
Asimismo, ha insistido en la importancia de abaratar los costes del transporte de mercancías, una reivindicación histórica del empresariado melillense. Según ha explicado, medidas similares a las que se aplican en Canarias o Baleares permitirían mejorar la competitividad de las empresas locales y hacer más atractiva la oferta comercial de la ciudad.
Por último, Benaim ha reiterado que muchas de estas decisiones dependen del Gobierno central y ha reclamado una mayor implicación en el desarrollo económico de Melilla. A su juicio, avanzar en estas medidas sería clave para generar oportunidades y construir un futuro económico más sólido para la ciudad.








