El Sindicato Unificado de Policía (SUP) se encuentra estos días en Toledo celebrando su decimotercer congreso ordinario, que se celebra cada cuatro años y en el que esta vez toca elegir a una nueva ejecutiva, ya que la actual secretaria general, Mónica Gracia, dejará el cargo, de acuerdo con los estatutos, después de ostentarlo durante tres legislaturas -el máximo permitido-, desde el año 2013.
Hasta el hotel Beatriz, de la capital toledana, se han desplazado casi 400 delegados procedentes de toda España, entre ellos tres de Melilla encabezados por el secretario general del sindicato en la ciudad autónoma, Jesús Ruiz Barranco, quien ha informado a El Faro de algunos otros de los asuntos que se están tratando y que llevan los policías años reclamando tanto a este Gobierno como al anterior, como el complemento de la equiparación salarial, el ingreso a la segunda actividad, una ley de presupuestos sin diferencias retributivas con otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el reconocimiento de la profesión de riesgo, la jubilación “digna” y la actualización de las dietas.
Sobre esta última reivindicación, el dirigente del SUP ha advertido de que los agentes de Policía llevan más de 20 años con las mismas dietas, lo que les ocasiona “un problema económico grave”, porque, cuando se desplazan a algún sitio, han de poner dinero de su bolsillo. Según ha confesado Ruiz Barranco, este problema se agrava en algunas unidades, como la Unidad de Intervención Policial (UIP), cuyos miembros tienen que poner dinero de antemano, ya que las dietas no les dan para pagar la comida y el alojamiento.
En cuanto a la equiparación salarial, el sindicato recuerda que en el acuerdo de 2018 había ciertos puntos que no se han cumplido, como una ley de retribuciones propia para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la que no haya diferencia de sueldo entre policías locales, autonómicos, nacionales ni guardias civiles.
Según el secretario general del SUP en la ciudad autónoma, esta ley es “básica y fundamental” para cuya aprobación es necesario acabar con “los devaneos entre presupuesto y los intereses de los partidos políticos independentistas, como PNV, Junts, ERC o Bildu, que quieren romper el Estado y que están negando todo esto a la Policía porque el Gobierno está pactando con ellos”.
Tal como ha recordado Ruiz Barranco, en Cataluña y el País Vasco sí se da a los Mossos d’Esquadra y a la Ertzaintza lo que pidan “para contentarlos” mientras que a los policías nacionales se les “niega la mayor para que no haya siempre más diferencias”.
El primer día del congreso, el martes, estuvieron presentes representantes del Gobierno central y de todos los partidos que componen el arco parlamentario, a “más de uno” de los cuales, según Ruiz Barranco, Gracia “puso la cara colorada, porque, a pesar de todo lo que se promete desde la oposición, cuando llegan al Gobierno, empiezan a mirar para otro lado y a ponerse con otras cosas que nada tienen que ver”.
“Ayer -por el martes- se lo dijo: estamos esperando reunirnos con Fernando Grande-Marlaska -el ministro del Interior-, quien lleva desde 2018 en el cargo, nunca se ha querido reunir con nosotros y nos tiene olvidados totalmente”, ha explicado Ruiz Barranco.
El miércoles, Gracia ha leído el informe de gestión con todos los asuntos que reclama el sindicato que ha sido aprobado.
Con mucho tiempo y muchas movilizaciones detrás para abogar por el reconocimiento de profesión de riesgo, la equiparación salarial, una ley de retribuciones propia y la actualización de las dietas como principales reivindicaciones, el líder del SUP en Melilla adelanta que seguirán en ello aunque el Gobierno central no les haga “ni caso”.
Este jueves está prevista la elección del sustituto de Mónica Gracia al frente del sindicato, para la cual se espera que haya varias candidaturas que todavía no han sido confirmadas.








