La Dirección Provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes en Melilla celebró ayer en el CIFP Reina Victoria Eugenia la segunda jornada de la formación “Claustros que coeducan (3ª parte)”. Una iniciativa dirigida al profesorado de la ciudad con el objetivo de reforzar la coeducación y la prevención de la violencia de género en el ámbito educativo.
El programa, que alcanza su tercera edición, se desarrolla entre los días 6 y 9 de abril y cuenta con la participación de la socióloga especializada en violencia de género en adolescentes y jóvenes, Carmen Ruiz Repullo, durante las dos primeras jornadas, y de la jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Melilla, Laura Segura, los días 8 y 9.
La directora provincial de Educación, Elena Fernández Treviño, subrayó que el objetivo de esta formación es “llegar a todo el claustro del profesorado para formar en igualdad, prevenir la cultura de la no violencia y romper estereotipos y barreras”.
Además, destacó la amplia participación de centros educativos de la ciudad, entre ellos el IES Virgen de la Victoria, el Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo, el IES Miguel Fernández o el CEIP Pedro de Estopiñán, lo que, a su juicio, refleja “el interés y la implicación del profesorado en este tipo de iniciativas”.
Insistió en que “la coeducación es una oportunidad diaria que en cada clase, en cada momento, debe ejercerse”, recalcando que no puede limitarse a acciones puntuales, sino que “debe atravesar todo el sistema educativo”.
Fernández Treviño también resaltó la participación de Carmen Ruiz Repullo, a quien definió como “una de las coeducadoras más importantes de nuestro país”. Además destacó su trayectoria y su capacidad para abordar los nuevos retos educativos, especialmente en el entorno digital.
Por su parte, Carmen Ruiz Repullo centró su intervención en los desafíos actuales a los que se enfrenta el profesorado, especialmente en relación con la adolescencia y el uso de las redes sociales. “Uno de los principales retos es la distancia intergeneracional: si no sabemos qué consumen o cómo se relacionan, es más difícil acompañar y proteger a la infancia y la adolescencia”.
Asimismo, advirtió sobre la influencia de determinados discursos presentes en redes sociales que cuestionan la igualdad, subrayando la necesidad de dotar al profesorado de herramientas para hacerles frente. “Es importante que tengan argumentos, datos y relatos para frenar los mitos y bulos que llegan a las aulas”.
La socióloga también alertó sobre la normalización de conductas como el control en redes sociales o la romantización de los celos, así como sobre el impacto de la pornografía en edades tempranas, insistiendo en la importancia de abordar estas cuestiones desde el ámbito educativo. Por ello, defendió el papel clave del profesorado, asegurando que “tiene un papel fundamental en la transformación social, en la coeducación y en la prevención de las violencias machistas”.








