El Melilla Ciudad del Deporte ha concluido este fin de semana su primera gira de pretemporada con un balance equilibrado: una derrota en Zamora frente al CB Zamora y una trabajada victoria ante el Flexicar Fuenlabrada en Illescas.
Dos encuentros de exigencia que han permitido al equipo dirigido por Mikel Garitaonandia seguir afinando su preparación de cara al inicio de la temporada oficial.
Derrota ante el CB Zamora en el 46 Trofeo Diputación
El primer test del conjunto melillense tuvo lugar el viernes 12 de septiembre en el Pabellón Ángel Nieto de Zamora, donde los azulinos se midieron al Caja Rural CB Zamora en el marco del 46º Trofeo Diputación. Tras un largo viaje, el Melilla Ciudad del Deporte se encontró con un rival que llegaba más rodado —con su cuarto partido de pretemporada ya en las piernas— y que supo imponer su ritmo desde el salto inicial. El primer cuarto fue claramente favorable a los locales, que con un juego dinámico y gran acierto exterior, se lo llevaron con un marcador de 26-17.
El segundo periodo no fue distinto, y los de Samuel Hernández ampliaron la ventaja con un parcial de 31-18, dejando el luminoso en un contundente 57-35 al descanso. Tras la reanudación, los melillenses mejoraron su imagen, recortaron diferencias e igualaron el parcial del tercer cuarto (27-27), pero no fue suficiente ante un Zamora que siguió marcando el ritmo desde el perímetro.
En el último periodo, el cansancio hizo mella en los de Garitaonandia, especialmente por la ausencia de Stefan Peno y la no incorporación todavía del esperado Mustapha Heron, lo que limitó las rotaciones. Finalmente, el choque se cerró con un 105-86 a favor del equipo local.
Triunfo trabajado frente a Fuenlabrada
Apenas 36 horas después, el domingo 14, el Melilla Ciudad del Deporte volvía a la pista, esta vez en el Pabellón El Parque de Illescas, para enfrentarse al Flexicar Fuenlabrada, en un duelo exigente ante otro equipo con ritmo competitivo. El partido arrancó cuesta arriba para los melillenses, que vieron cómo Fuenlabrada se adelantaba 13-5 en los primeros compases. Sin embargo, el equipo supo reaccionar con carácter y remontó para cerrar el primer cuarto 18-21. El buen momento se mantuvo en el segundo cuarto, que dominaron con claridad para llegar al descanso con una ventaja de 34-41, gracias a un sólido trabajo defensivo y mejor selección de tiro.
En la reanudación, el equipo mantuvo el nivel, ampliando la ventaja hasta los 12 puntos al final del tercer cuarto (53-65), tras un triple sobre la bocina de Pablo Córdoba. Pero el último acto volvió a estar condicionado por el físico. La baja de Christian Díaz, que no pudo jugar al amanecer con vómitos, restó una rotación clave y permitió al conjunto madrileño firmar un parcial de salida de 10-0, que ajustaba el marcador a un apretado 63-65. Garitaonandia pidió tiempo muerto y el equipo reaccionó a tiempo. Con temple en los minutos decisivos, los melillenses recuperaron el acierto y la intensidad defensiva para cerrar el choque con un merecido triunfo por 76-82, tras un último parcial de 23-17.
Balance positivo
Pese a los altibajos propios de estas fechas, el equipo técnico valora positivamente las sensaciones recogidas en esta primera gira de preparación. Dos partidos ante rivales exigentes, condicionados por ausencias importantes, que han servido para medir el estado físico y competitivo del grupo. El Melilla Ciudad del Deporte regresó en la jornada de este domingo mismo a la ciudad autónoma para retomar los entrenamientos en el pabellón Javier Imbroda, con la mente puesta en seguir creciendo colectivamente antes de afrontar la segunda gira de pretemporada, prevista para los próximos días. Los melillenses tendrán por delante durante las próximas jornadas una nueva gira de pretemporada ante equipos de un altísimo nivel dentro de la Primera FEB.








