El debate sobre la futura construcción de campos de fútbol en la zona de Altos del Real ha encendido la polémica en la ciudad. A las críticas de la asociación ecologista Guelaya, que cuestionó la ubicación de estas instalaciones y advirtió de que supondrían un “pelotazo urbanístico” junto al antiguo complejo de la Ciudad del Fútbol —actualmente cerrado—, respondió este lunes con contundencia el consejero de Fomento, Miguel Marín.
El miembro del Gobierno local defendió la legalidad y el interés público del proyecto y arremetió contra la organización ecologista, a la que acusó de haber perdido su carácter medioambiental para convertirse, según sus palabras, en “un brazo político del Partido Socialista”.
"Credibilidad cero"
Marín recordó que la trayectoria de Guelaya en los últimos años ha estado marcada, a su juicio, por un silencio cómplice ante lo que calificó como “auténticos ecocidios” cometidos durante el mandato de PSOE y CPM en la anterior legislatura. “Lamentablemente tengo que decir esto y a las pruebas me remito. Hablo de hechos”, subrayó el consejero.
Entre esos hechos, enumeró la tala de una parte significativa del arbolado en el Parque Lobera, la concesión de 35 años más a Endesa para mantener la central térmica en el puerto y la alteración de la zona especial de conservación en Aguadú, donde —según denunció— se produjo un “destrozo de especies animales y vegetales con protección especial”.
En todos esos casos, reprochó Marín, Guelaya guardó silencio. “¿Dónde estaban sus manifestaciones? ¿Qué defendían entonces, el medioambiente o la política?”, se preguntó. “Credibilidad ninguna, credibilidad cero”, sentenció.
Defensa del proyecto deportivo
En relación con las críticas vertidas sobre los campos de fútbol en Altos del Real, Marín defendió que se trata de una actuación necesaria y enmarcada en un proceso plenamente transparente. Recordó que en esa misma zona, bajo el Gobierno del expresidente Juan José Imbroda, se transformó un vertedero incontrolado de basuras en instalaciones deportivas, un cambio que calificó de positivo para la ciudad.
“Animo a mirar la hemeroteca para ver en qué condiciones estaba esa zona. Era un vertedero incontrolado y el Gobierno de Imbroda lo convirtió en campos de fútbol. ¿Eso también lo van a criticar?”, cuestionó el consejero.
Marín rechazó además que pueda hablarse de “pelotazo urbanístico”, ya que el proyecto se ejecutará mediante un proceso de expropiación en el que los precios están tasados y, en caso de desacuerdo, interviene un órgano institucional que fija el justiprecio. “El único pelotazo está en su cabeza. Aquí no hay beneficio oculto, solo política y ganas de criticar por criticar”, aseguró.
El consejero de Fomento insistió en que las críticas de Guelaya no tienen base técnica ni ambiental y que responden únicamente a intereses políticos. “Llevan muchos años careciendo de credibilidad porque, cuando se trata de actuaciones de gobiernos socialistas, miran para otro lado. Y en este caso, donde no hay daño alguno al medio ambiente, más bien todo lo contrario, se lanzan contra el Gobierno de la Ciudad Autónoma”, señaló.
En este sentido, reiteró que la asociación no representa ya una voz independiente en defensa de la naturaleza, sino un altavoz político alineado con el PSOE. “Es una pena que una organización que se creó para proteger el medio ambiente haya terminado convertida en una extensión del Partido Socialista”, lamentó.
Continuidad en las inversiones
Más allá de la polémica, Marín subrayó que el Ejecutivo local mantiene su compromiso con el desarrollo de infraestructuras deportivas y con la regeneración urbana de distintas zonas de Melilla. Los campos de fútbol proyectados en Altos del Real se enmarcan en ese esfuerzo, con el objetivo de dotar de mejores equipamientos a los barrios y responder a la demanda creciente de instalaciones para el deporte base.
“Lo que opine Guelaya no nos importa lo más mínimo. Nuestro objetivo es trabajar por Melilla, regenerar espacios degradados y ponerlos al servicio de los ciudadanos”, afirmó.
Con estas declaraciones, el consejero de Fomento cerró filas en torno a un proyecto que, pese a las críticas de parte del ecologismo local, cuenta con el respaldo del Gobierno autonómico y que pretende reforzar tanto la oferta deportiva como la recuperación de espacios urbanos en una de las áreas más pobladas de la ciudad.








Más de un pelotazo dará algún que otro político sin escrúpolos ni vergüenza. No están ni mantenidas las instalacion deportivas ya existentes como para seguir construyendo otras!! Parece que el pelotazo que ya dieron con el antiguo cuartel de Valenzuela a escasos metros no fue suficiente. Al PP la corrupción y el desfalco le corre por las venas!! Hay barrios enteros sin un parquecito pa los pekes y ésta panda de chorizos y mantenidos no suficiente con las comilonas copazas y vicios que les pagamos sin sumar sueldos se atreven a seguir en la misma tónica de los 21 años trinca que les preceden. Melillenses, la metida os va por el esternón y ni muuuh.