El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha incluido a Melilla como uno de los territorios prioritarios dentro de los “proyectos estratégicos” dirigidos a reforzar la autosuficiencia energética mediante el impulso de las energías renovables. Así lo recoge el nuevo Plan Estratégico de Subvenciones (PES) para el periodo 2025-2027, recientemente aprobado por el departamento que dirige Óscar Puente.
Este plan, con una dotación prevista de 8.206 millones de euros para los tres años de vigencia, define un conjunto de líneas de actuación vinculadas a la movilidad, la conectividad, la eficiencia energética y la cohesión territorial, con especial atención a los territorios no peninsulares: Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.
En el caso concreto de Melilla, el documento destaca la necesidad de aplicar medidas específicas para paliar los sobrecostes derivados del aislamiento geográfico y la escasa interconexión energética. Se menciona de forma expresa la intención de promover la transición hacia un modelo más sostenible que garantice la seguridad energética, reduzca la dependencia de combustibles fósiles y fomente el uso de fuentes limpias, como parte del objetivo estratégico OE1 del plan, orientado a mejorar la movilidad y la competitividad en todo el país.
Aunque el documento no detalla aún qué actuaciones concretas se desarrollarán en Melilla, sí deja claro que las ciudades autónomas serán destinatarias de líneas de subvención orientadas a la mejora del transporte, la descarbonización, la eficiencia energética y la implantación de soluciones tecnológicas para una movilidad más limpia.
Esta inclusión llega tras meses de críticas políticas a la gestión del Gobierno central respecto a la transición energética en la ciudad. Hace unos días, el Partido Popular denunció públicamente que el Ejecutivo del PSOE había excluido a Melilla de las ayudas para la conversión de su central eléctrica a gas natural licuado, lo que generó una fuerte polémica en el ámbito político y mediático local.
Ahora, con la publicación del PES 2025-2027, el Ministerio da un paso más allá al reconocer oficialmente la necesidad de actuar de forma específica en Ceuta y Melilla dentro de un enfoque de cohesión y equidad territorial. El documento señala que “los territorios no peninsulares presentan limitaciones estructurales que requieren de una planificación energética territorial adaptada a sus condiciones”, y apunta a la necesidad de “impulsar soluciones innovadoras basadas en energías renovables y la movilidad sostenible”.
Entre las líneas previstas se encuentran ayudas al transporte marítimo y aéreo de mercancías, subvenciones para la movilidad urbana, proyectos de préstamo público de bicicletas, incentivos a la descarbonización del transporte y programas de apoyo a la digitalización del sistema logístico y de movilidad. En todos los casos, se especifica que estos fondos también están disponibles para entidades públicas y privadas radicadas en Ceuta y Melilla.
Además, el plan recoge que se deberán reforzar las medidas de transición energética en territorios donde no existen conexiones con la red eléctrica peninsular, como es el caso de Melilla. En ese contexto, se deja abierta la puerta a futuras inversiones en infraestructuras energéticas locales que permitan reducir la dependencia del diésel y otras fuentes contaminantes.
El Ministerio considera que garantizar un acceso equitativo a la energía y la movilidad es clave para promover la igualdad de oportunidades y el desarrollo económico en todo el territorio nacional. En este sentido, se hace hincapié en que los programas del PES 2025-2027 están alineados con las metas de la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030 y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.
La expectativa, ahora, está en cómo se implementarán estos proyectos en la ciudad y si finalmente se materializan en inversiones directas para resolver los déficits históricos denunciados por instituciones locales y colectivos ciudadanos. Melilla, con una central térmica altamente contaminante y sin interconexiones eléctricas externas, afronta el reto de transformar su modelo energético. La inclusión en estos planes puede marcar un punto de inflexión en ese camino, siempre que las medidas vayan acompañadas de financiación suficiente y voluntad política de ejecución.








