La Consejería de Cultura ha presentado este lunes el Foro de las Culturas y las Religiones, una iniciativa que nace con el objetivo de fortalecer la convivencia en Melilla, coordinar el trabajo que ya realizan las comunidades religiosas y culturales de la ciudad y dar proyección internacional a un modelo que, según sus impulsores, lleva años construyéndose desde el diálogo y el respeto.
El acto de presentación ha servido para anunciar también la primera actividad del foro, que tendrá lugar este lunes a las 18:00 horas con una charla y una mesa redonda bajo el título "Juventud, redes sociales y convivencia: desafíos y oportunidades", en la que participarán representantes de entidades religiosas y culturales de Melilla.
Durante la presentación, la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, explicó que este nuevo foro no supone un cambio de rumbo, sino una herramienta para dar continuidad a una línea de trabajo que la Ciudad Autónoma lleva desarrollando desde hace años.
"Trabajar por la convivencia, gestionar del modo más democrático nuestra diversidad cultural y nuestra diversidad interreligiosa ha sido siempre una política de la ciudad. Cada año intentamos reforzar esas acciones e iniciativas que nos permitan mejorar nuestra convivencia", afirmó.
Mohatar recordó que el origen de esta iniciativa se encuentra en el I Congreso Puentes de Paz y Convivencia, celebrado el pasado año entre Melilla y Málaga. Aquel encuentro reunió en la ciudad a representantes y líderes religiosos de distintos países y dejó como una de sus principales conclusiones la necesidad de mantener un espacio permanente de colaboración.
Ese trabajo tendrá continuidad con una segunda edición del congreso prevista para 2026 en Málaga y con la creación de este nuevo foro, que estará coordinado junto a CIFAL Málaga.
Encuentro permanente
La consejera quiso dejar claro que el Foro de las Culturas y las Religiones no nace de manera aislada ni como un proyecto teórico. Antes de ponerlo en marcha la Consejería mantuvo reuniones con todas las entidades religiosas de la ciudad para consensuar su funcionamiento y recoger sus aportaciones.
"No estamos haciendo un trabajo abstracto. Nos hemos reunido con todas las entidades religiosas de la ciudad y hemos consensuado con ellas el funcionamiento para que también participen en el lanzamiento y en el desarrollo de este foro", señaló.
El objetivo es convertir este espacio en un punto de encuentro activo donde las entidades puedan participar, presentar propuestas, colaborar entre sí y compartir información tanto de manera presencial como a través de una futura plataforma digital.
Alianza con Naciones Unidas
La directora de CIFAL Málaga, Déborah Salafranca, destacó la colaboración que mantiene esta institución con la Ciudad Autónoma y recordó que el centro forma parte del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación e Investigación (UNITAR).
Según explicó, CIFAL cuenta con una red internacional de centros dedicados a la formación, la investigación y el desarrollo de proyectos relacionados con la sostenibilidad, siendo el Mediterráneo una de sus áreas prioritarias de actuación.
Salafranca recordó que la colaboración con Melilla comenzó de forma más intensa el año pasado con el desarrollo de la Cátedra Amazigh y del Foro de Cultura y Paz celebrado junto a la ciudad de Málaga. A partir de esa experiencia surgió la idea de crear un foro estable que permitiera mostrar tanto dentro como fuera de España el trabajo que realiza Melilla en materia de convivencia entre culturas y religiones.
"No vamos a empezar nada nuevo. Lo que vamos a hacer es darle estructura y una base para recoger todas esas experiencias que ya existen en Melilla", afirmó.
Cinco encuentros en 2026
El proyecto contempla varias líneas de actuación a lo largo de este año. Entre ellas figura la organización de cinco encuentros, algunos presenciales y otros en formato online.
La primera cita será precisamente la mesa redonda de esta tarde, que inicialmente estaba pensada como una reunión interna entre las distintas comunidades religiosas y culturales, aunque finalmente se decidió abrirla al público. Los encuentros virtuales estarán dirigidos principalmente a facilitar el intercambio de experiencias entre las distintas confesiones y entidades participantes.
Además, el foro contará con una página web y presencia en redes sociales para difundir sus actividades y dar visibilidad a los proyectos relacionados con la convivencia que se desarrollan en Melilla. "Si queremos contarle al mundo lo que representa Melilla como ejemplo de convivencia, hace falta comunicación", subrayó Salafranca.
Guía del modelo melillense
Entre las actuaciones previstas también figura la elaboración de dos publicaciones. La primera será una guía sobre las confesiones religiosas y culturales presentes en Melilla, con información sobre su actividad y los espacios de convivencia existentes en la ciudad.
La segunda consistirá en un manual de buenas prácticas que comparará experiencias desarrolladas en distintas ciudades caracterizadas por la convivencia entre comunidades diversas. El objetivo es que Melilla pueda incorporarse a esa red internacional de buenas prácticas y presentar su experiencia en futuros encuentros internacionales.
"Todo esto nos servirá para llevar el caso de Melilla a los foros internacionales y poner en valor el trabajo que aquí se viene realizando desde hace muchos años", señaló la directora de CIFAL.
Salafranca destacó además que muchas ciudades son conocidas internacionalmente por sus experiencias de convivencia, mientras que el trabajo desarrollado en Melilla sigue siendo poco visible fuera de España. "Poner a Melilla en el mapa internacional de las buenas prácticas es uno de los objetivos fundamentales de este proyecto", afirmó.
Mesa redonda
La primera actividad del Foro de las Culturas y las Religiones estará centrada en uno de los grandes retos actuales: el impacto de las redes sociales en la convivencia. La conferencia principal correrá a cargo de Valentín González, representante del Movimiento contra la Intolerancia, organización especializada en la lucha contra los delitos y discursos de odio.








