El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) ha celebrado públicamente que el Tribunal de Cuentas haya refrendado, en un reciente informe de fiscalización, las graves deficiencias que la institución médica viene denunciando desde hace casi cuatro años sobre la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en la ciudad. En concreto, el órgano fiscalizador señala "graves deficiencias en la asistencia sanitaria especializada gestionada por Ingesa en Melilla", en sintonía con las alertas que el Colegio viene haciendo públicas desde 2022.
Fue El Faro de Melilla el que publicó este pasado miércoles un artículo titulado “El Tribunal de Cuentas detecta graves deficiencias en la gestión del INGESA en Melilla”, donde se recogían aspectos clave del documento, como la falta de planificación, la infrautilización de recursos humanos, los problemas estructurales y la ineficacia del modelo de gestión.
El Colegio subraya que estas advertencias no son nuevas. Desde hace cerca de cuatro años, el ICOMME viene advirtiendo de la falta de previsión del Ingesa, con vacantes esenciales sin cubrir, lo que pone en riesgo la calidad de la atención sanitaria. En febrero de este año, la entidad denunció que Melilla se había quedado sin oncólogos, consecuencia directa, según afirman los médicos, de una gestión deficiente y de la ausencia de planificación en la cobertura de especialidades médicas esenciales
Las críticas no se limitan a la falta de profesionales. El ICOMME ha reiterado también que el modelo de gestión del Ingesa ha provocado recortes en servicios clave, retrasos crónicos y una saturación preocupante en la atención. En abril de 2023, los médicos melillenses se movilizaron para denunciar esta situación y exigir al Ministerio de Sanidad soluciones reales, entre ellas el aumento de plantilla y la mejora de las condiciones laborales.
Otro de los aspectos que el Colegio viene advirtiendo es la mala gestión de recursos, tanto materiales como económicos. En este sentido, el informe del Tribunal de Cuentas pone de relieve fallos en los sistemas de control y seguimiento de retribuciones, así como en los procesos de adquisición de material sanitario. Para el ICOMME, estas conclusiones refuerzan su denuncia de una gestión “ineficiente” y alejada de las necesidades reales del sistema.
En palabras de su presidente, Justo Sancho-Miñano, “nos alegra saber que el Tribunal de Cuentas coincide con el Colegio de Médicos en todo lo que se ha dicho durante todo este tiempo y que ha sido negado por la Administración. Falta de previsión total, falta de personal y parece ser que hay cierto descontrol en la gestión de los recursos para aplicar en Ceuta y Melilla, sobre todo aquí en Melilla. Y eso que no se ha movido un dedo ni un papel para dotar la difícil cobertura que tanta falta hace”.
El Colegio recuerda que, desde hace más de dos años, Ceuta y Melilla están reconocidas formalmente como zonas de difícil cobertura médica, tal como aparece en el BOE, pero que esa condición no ha ido acompañada de medidas concretas. “Estas deficiencias estructurales han sido denunciadas sin recibir respuesta institucional alguna. En infinidad de ocasiones el Colegio ha exigido que se lleve a cabo una planificación coherente y estructurada, preguntando a los profesionales, para cubrir especialidades críticas, y que se cumpla el estatus de zona de difícil cobertura”, denuncian en el comunicado.
También se menciona el lento y opaco proceso de traslado al nuevo Hospital Universitario de Melilla (HUME), cuya primera fase debía haberse completado en marzo de 2025. El Colegio denuncia que el proceso se está llevando a cabo “a cámara lenta”, sin información clara para los profesionales y sin la planificación necesaria para garantizar que la nueva infraestructura funcione correctamente. “No hay coordinación con los facultativos ni con el resto de los profesionales sanitarios”, apuntan.
Frente a este escenario, el ICOMME lanza un nuevo llamamiento al Ingesa y al Ministerio de Sanidad para que cumplan de inmediato con las medidas derivadas del reconocimiento como zona de difícil cobertura. Entre las peticiones urgentes, destacan la activación de incentivos financieros y profesionales para retener y atraer facultativos, la cobertura inmediata de especialidades esenciales y una mayor transparencia en la gestión de recursos públicos.
Finalmente, el Colegio exige que se dé a conocer públicamente el cronograma de traslado del personal al nuevo hospital, que se implique a los profesionales en la planificación y que se garantice una sanidad digna, segura y sostenible. “Hoy el Tribunal de Cuentas da sustento a lo que el Colegio lleva años denunciando: la deficiente gestión de Ingesa en Melilla no puede seguir poniendo en peligro la atención sanitaria de los melillenses”, concluye el comunicado.








