El aeropuerto de Melilla ha comenzado a formar parte de los operativos aéreos que coordina la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para hacer posible el traslado urgente de órganos entre distintos puntos del país. Durante 2025, el aeródromo melillense participó en cinco actuaciones vinculadas a procesos de donación y trasplante, según recoge la memoria anual de la entidad dependiente del Ministerio de Sanidad.
La cifra es todavía reducida en comparación con los grandes aeropuertos de la red nacional, pero confirma la incorporación progresiva de Melilla a un dispositivo altamente especializado en el que cada minuto resulta determinante. En una de esas cinco intervenciones fue necesario, además, prolongar el horario de cierre del aeropuerto para permitir la ejecución del traslado de órganos, una circunstancia que refleja el nivel de coordinación exigido para garantizar la viabilidad del procedimiento.
Los operativos de trasplante obligan a movilizar en poco tiempo a equipos sanitarios, ambulancias, aeronaves, aeropuertos, compañías aéreas y centros hospitalarios de origen y destino. La preservación de los órganos tiene límites temporales estrictos y, en algunos casos, como los corazones o los pulmones, el margen de actuación es especialmente reducido. De ahí que la disponibilidad de conexiones aéreas y la capacidad de respuesta de las infraestructuras aeroportuarias sean elementos esenciales dentro del sistema.
La presencia de Melilla en la memoria de la ONT sitúa al aeropuerto local cerca de otros aeródromos españoles con una actividad similar en este tipo de operaciones. Durante 2025, los aeropuertos de Logroño y Albacete participaron en seis traslados cada uno, mientras que Menorca y Burgos registraron siete. El aeropuerto melillense también superó el número de intervenciones realizadas en Tenerife Sur, con tres; Reus, con dos; y Lanzarote, con una.
El informe de la ONT pone de relieve que el sistema español de donación y trasplante mantiene una actividad difícil de igualar a escala internacional. El pasado año se registró una media diaria de ocho donantes y 17 trasplantes en el conjunto del país, unas cifras que descansan sobre una estructura de coordinación sanitaria consolidada, pero también sobre la colaboración de numerosos servicios externos, entre ellos los aeropuertos y las compañías aéreas.
Un millar de operativos a nivel nacional
Por segundo año consecutivo, la Organización Nacional de Trasplantes superó el millar de operativos aéreos relacionados con trasplantes. En 2025 se contabilizaron 1.000 actuaciones, un volumen muy superior al que se registraba hace una década y que evidencia la creciente importancia del transporte aéreo dentro de la logística sanitaria nacional.
En total, durante el pasado ejercicio se trasladaron por avión 1.045 órganos. La cifra quedó por debajo del récord alcanzado en 2024, cuando se transportaron 1.159, aunque el descenso se produjo en paralelo a una ligera reducción del número global de trasplantes, situada en torno al 2%. Pese a ello, el informe destaca la evolución al alza del transporte aéreo de corazones, que alcanzó las 198 unidades durante 2025.
Ese aumento está directamente relacionado con el crecimiento de la actividad de trasplante cardiaco, que se incrementó un 12% el pasado año. El corazón es uno de los órganos que requiere una respuesta más rápida, ya que el tiempo disponible entre la extracción y el implante es limitado. La posibilidad de activar vuelos, adaptar horarios aeroportuarios o recurrir a conexiones comerciales se convierte, por tanto, en una cuestión decisiva para que el órgano llegue a tiempo al paciente receptor.
Junto a los corazones, los operativos aéreos permitieron transportar 276 hígados, 243 pulmones, 29 páncreas y los órganos necesarios para realizar ocho trasplantes multiviscerales. Buena parte de estos movimientos se producen para atender situaciones de urgencia cero, la máxima prioridad dentro del sistema de trasplantes, en la que el receptor necesita recibir un órgano de manera inmediata por riesgo vital.
La labor de las compañías aéreas
También se trasladaron por vía aérea 290 riñones, el órgano más trasplantado en España. De ellos, 138, el 47%, se destinaron a pacientes altamente sensibilizados dentro del programa PATHI de la ONT. Se trata de personas con especiales dificultades para encontrar un órgano compatible debido a razones inmunológicas, por lo que el sistema prioriza la localización y el transporte rápido de las donaciones que puedan resultar adecuadas para estos receptores.
La actividad aérea depende en gran medida de la colaboración de las compañías comerciales. De los 272 operativos realizados en 2025 mediante vuelos regulares, 121 se llevaron a cabo con Vueling, el 44,5% del total. El grupo Iberia —integrado por Iberia, Iberia Express y Air Nostrum— participó en otros 126 traslados, el 46,3%.
Air Nostrum, compañía que mantiene la operativa aérea regular de Melilla con distintos destinos peninsulares, intervino en ocho de esas situaciones durante el pasado ejercicio. Aunque el informe no detalla si alguna de ellas estuvo vinculada directamente al aeropuerto melillense, su presencia dentro de la red de vuelos comerciales utilizada por la ONT refuerza la importancia de las conexiones aéreas para una ciudad cuya comunicación con la península depende en buena medida del transporte por avión. La participación del aeropuerto de Melilla en cinco operativos durante 2025 abre así una nueva dimensión de servicio para la infraestructura local.








