El domingo sube el listón de las pruebas de la Gran Movida y aviva el espíritu competitivo de sus concursantes. El tradicional formato, que surgió en los años 80 en Melilla, está compuesto por 24 pruebas deportivas, tres al día, en horario de mañana, tarde y noche. Las categorías también son variadas: cuentan la fuerza y la agilidad, pero también la inteligencia y la estrategia. Desde que dio comienzo el viernes 24 de julio con un espectacular show de fuego de la mano de Canarycrew, los diez equipos de esta edición lo están dando todo para proclamarse campeones.
Casi un centenar de personas participan en la competición impulsada por la Consejería de Educación, Juventud y Deporte junto a la empresa local Martimaniac Producciones SL. Un equipo de cerca de una decena de monitores se encarga de coordinar el desarrollo de las pruebas. Cada una de ellas tiene una puntuación en función de su dificultad y de otros factores. Los concursantes no conocen el contenido de cada desafío hasta tan solo unos minutos antes de que empiece. De este modo, la expectación y el interés se multiplican en la Gran Movida 2026.
Las edades comprendidas van desde los 16 hasta los 35 años, y la mayoría se encuentran en la franja de los veinte. Uno de los principales reclamos del formato de entretenimiento son los premios económicos: se reparten cinco en total, con un importe máximo de 3.500 euros y mínimo de 600 euros, sujetos a retenciones fiscales si fuera necesario. Igualmente, la organización se reserva el derecho de sanción de puntos o expulsión de grupo si se incumplen las normas. Ha habido algunas novedades en 2026, principalmente, relativas al sistema de inscripciones y al planteamiento de algunas pruebas. También están presentes las nuevas tecnologías con retos de carácter audiovisual.
El misterio sigue siendo la máxima de la Gran Movida: ni los propios monitores conocen su contenido hasta que llega a los equipos. Se comunica por los canales designados para la competición, como la página web o las redes sociales. Este año, se han rotulado las camisetas oficiales con los nombres de cada participante. Se han recuperado pruebas de carácter histórico, algunas ya puestas en marcha estos días, y se han lanzado otras más novedosas y nunca antes vistas. Del tipo de “Tu cara me suena”, e incluso algunas en las que la preparación física, la destreza o la coordinación entre grupos es determinante. Así ha sido la jornada del domingo.
Domingo de Gran Movida
Los equipos estaban entusiasmados a primera hora del domingo, y preparados para afrontar un nuevo día de Gran Movida. Algunos afirmaban estar muy cansados, y que no se esperaban que el concurso fuera tan exigente en cuanto a horarios y dificultad de las pruebas. Si en algo coinciden todos, es en que su grupo es el que va a ganar. Con las camisetas de colores y muchas ganas de empezar, la organización los citó a las 11:00 horas en la Plaza Multifuncional y el mensaje llegó con poco más de una hora de antelación. Reunidos, charlando y divirtiéndose, así estaban en los momentos previos al inicio de la prueba de ‘Kin-Ball’.
Se requerían cuatro participantes en pista y lo más importante era demostrar la coordinación, capacidad de reacción, comunicación y estrategia intentando que el enorme balón colorido no tocase el suelo cuando se dirigía a cada equipo. El objetivo, como siempre, era sumar el mayor número de puntos para la clasificación a la Gran Final. Se han organizado dos fases con dos encuentros independientes, cada uno de 20 minutos aproximadamente, y cinco equipos participantes.
De cada partida se ha elaborado una clasificación particular, y los tres equipos con mayor puntuación obtendrían el pase a la Gran Final, con una duración similar a la de las partidas anteriores. En resumen, tres integrantes de un grupo tenían que sujetar bien el balón mientras el cuarto elegía a quienes iban a recibirlo próximamente. Después, lo lanzaba al grito de ‘Kin-Ball’ junto al nombre del equipo en cuestión, que tenía que salvarlo antes de que este cayera al suelo. La recepción podía ser en varios toques, y lo único que no se permitía era el golpe en horizontal de la pelota. Así se iban sumando o no puntos.
No se permitía ningún tipo de contacto físico, empujón o acción que interfiriera en el juego, que estaban, además, sujetos a sanciones. Si el equipo nombrado no salvaba el balón, lo mandaba fuera, no intentaba recibirlo o cometía alguna falta, punto para el atacante, y en algunos casos, para todos los equipos. Se han repartido de diez puntos a uno en función del puesto en la clasificación. Queda demostrado que el trabajo en equipo y la estrategia pueden ser también protagonistas de la Gran Movida.
La siguiente prueba, en horario de tarde, ha sido “El suelo es lava”, en el Origen Box a las 17:00 horas. De nuevo, se requerían cuatro participantes, que debían completar un recorrido de obstáculos utilizando exclusivamente las plataformas y elementos habilitados para tal fin y sin tocar el suelo. El objetivo era que la mayoría de los participantes alcanzasen la meta en el menor tiempo posible. Plataformas elevadas, elementos suspendidos y estructuras de cuerda formaban parte del camino.
Los concursantes comenzaban de manera simultánea y cualquier roce con el suelo suponía su eliminación inmediata. El cronómetro solo se pararía cuando el último integrante cruzase la línea de meta. Para la clasificación, tenía prioridad la cifra de participantes que completasen la ruta: la primera categoría, con los cuatro integrantes y en el menor tiempo empleado; la segunda con tres, la tercera con dos y la cuarta tan solo con uno. Hay una quinta para los grupos que han sido eliminados por completo.
La organización ha dispuesto de un tiempo máximo para la realización del circuito, y si no se finalizaba en el periodo establecido, la puntuación sería igual a cero. Se permitía la colaboración entre miembros del mismo equipo en la ruta, pero no de personas de fuera. Estaban también prohibidas las conductas que pudieran poner en riesgo la propia integridad y la de los demás. El sistema de puntuación ha sido igual al de la mañana, con un máximo de diez puntos y un mínimo de uno. Todavía queda una prueba más para cerrar el fin de semana, y será en horario de noche, aunque aún no se ha anunciado nada.
Así, los diez equipos dan lo mejor de sí para llegar a la Gran Final, con una clausura muy esperada en el Complejo V Pino en la que la música la pondrá el DJ Javi Guzmán. Todavía queda mucha semana por delante, y todo puede cambiar hasta el último momento.







