Un hombre fue detenido este lunes por la tarde en la calle Ibáñez Marín como presunto autor de un delito de atentado contra agentes de la autoridad y resistencia grave, tras agredir a un agente de la Policía Local y negarse a ser identificado, después de que lo interceptaran mientras conducía un vehículo de movilidad personal (VMP), concretamente un patinete eléctrico, haciendo uso de auriculares.
Los hechos ocurrieron el 7 de octubre sobre las 16:45 horas, cuando una patrulla de motoristas que realizaba un control dinámico de tráfico, centrado en la vigilancia de distracciones al volante, observó a un individuo que circulaba en patinete infringiendo la normativa vigente al utilizar auriculares mientras conducía. Esta conducta constituye una infracción administrativa tipificada en el Reglamento General de Circulación, al tratarse de un elemento que reduce la atención del conductor.
Tras darle el alto, los agentes le solicitaron la documentación correspondiente para iniciar el procedimiento sancionador. Sin embargo, el individuo se negó reiteradamente a identificarse, desoyendo las advertencias de los agentes, quienes le informaron que, de mantener esa actitud, sería trasladado a dependencias policiales para proceder a su identificación formal.
Lejos de colaborar, el sujeto mostró una actitud desafiante y agresiva. En un momento dado, se abalanzó sobre uno de los agentes, al que propinó un golpe en el rostro, lo que motivó la solicitud de refuerzos policiales. Pese a su resistencia activa, los agentes lograron reducirlo utilizando la fuerza mínima necesaria para efectuar la detención.
Durante el traslado en el coche patrulla, el detenido mantuvo una conducta violenta y golpeó varias veces la puerta del vehículo, provocando abolladuras visibles, lo que podría suponer un nuevo delito por daños materiales a bienes públicos.
Una vez en dependencias policiales, quedó ingresado en los calabozos, a la espera de ser puesto a disposición judicial. Los dos agentes implicados en la intervención tuvieron que recibir asistencia médica en el servicio de urgencias de la zona Centro, donde fueron tratados por lesiones leves derivadas del enfrentamiento.
Este caso se enmarca en una realidad creciente en Melilla, donde el uso de patinetes eléctricos ha experimentado un notable aumento en los últimos años. La Policía Local mantiene operativos específicos para controlar tanto la circulación segura de estos vehículos como el respeto a la normativa de tráfico, que prohíbe el uso de auriculares, teléfonos móviles u otros dispositivos que disminuyan la concentración del conductor.
Fuentes policiales recuerdan que, aunque se trata de vehículos ligeros, los VMP están sujetos a normas específicas y su mal uso puede tener consecuencias graves, tanto para los usuarios como para peatones y otros conductores. Incidentes como el ocurrido este lunes reflejan la complejidad de estas intervenciones, especialmente cuando el comportamiento del conductor se torna hostil.
Cabe recordar que, según informó El Faro el pasado mes de junio, el Gobierno de la Ciudad Autónoma anunció que las sanciones a los conductores de patinetes eléctricos no se aplicarían hasta después del verano, a pesar de la entrada en vigor de normativas estatales que obligan a regular su uso. Esta decisión generó críticas de parte de asociaciones vecinales y colectivos de seguridad vial, que consideran que una aplicación laxa de la normativa contribuye a la proliferación de conductas imprudentes.
Aunque desde la Consejería de Seguridad Ciudadana se ha reiterado la intención de regular y controlar el uso de los VMP, muchos ciudadanos reclaman una aplicación más estricta de las normas ya existentes, así como campañas de concienciación que fomenten un uso responsable de estos dispositivos.
El detenido en este caso se enfrenta ahora a varios cargos, entre ellos, atentado a agente de la autoridad, resistencia grave y daños a bienes públicos. Su situación legal dependerá de la decisión que adopte el juzgado de guardia al que será presentado en las próximas horas.








