El nuevo Hospital Universitario de Melilla (HUME) sigue sin poder operar en su totalidad. A pesar de las licencias de primera ocupación ya concedidas para las dos primeras fases del proyecto, aún no se ha solicitado la autorización sanitaria necesaria para que estén en funcionamiento áreas clave como la cocina, los quirófanos y las plantas de hospitalización. Así lo ha denunciado el consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, quien ha acusado a la Delegación del Gobierno de actuar sin planificación y de haber generado falsas expectativas durante años.
Durante una comparecencia pública, Marín explicó que las licencias de primera ocupación deben pedirse únicamente cuando la obra está finalizada. Según afirmó, la Delegación del Gobierno presentó la solicitud de la primera ocupación en octubre de 2024, pese a que el edificio aún no reunía las condiciones técnicas necesarias. “El hospital no estaba preparado y lo dijimos. El tiempo nos ha vuelto a dar la razón”, aseguró.
El consejero también recordó que su departamento ya ha concedido varias autorizaciones desde julio de este año. El 17 de julio se otorgó la autorización para los servicios de farmacia. El 21 de julio, para los traslados del 061. Y el 22 de julio se dio luz verde a la autorización sanitaria de la segunda fase, que incluye consultas de especialidades y el hospital de día.
Sin embargo, subrayó que la parte esencial del hospital sigue sin licencia sanitaria. Ni la cocina, ni los quirófanos, ni las habitaciones pueden usarse todavía. A día de hoy, según los datos del área de Fomento, la Delegación no ha presentado ninguna solicitud de licencia sanitaria para esas zonas.
“Cuando estén preparados y lo soliciten, se concederá con carácter inmediato, como siempre hemos hecho. Pero no han terminado las obras. Por eso no piden la licencia”, insistió Marín. Añadió que la competencia para solicitarla corresponde a la Delegación del Gobierno, no a la Ciudad Autónoma. Reiteró que no se han puesto trabas desde su consejería, pero recordó que la normativa exige que los espacios estén completamente habilitados antes de solicitar su uso sanitario.
El consejero también se refirió a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el servicio de urgencias y las áreas de hospitalización como partes aún inactivas del hospital por falta de autorización. Considera que la Delegación ha usado las solicitudes incompletas como una forma de trasladar la responsabilidad al Gobierno local. “Ni siquiera se atreven a solicitar la licencia. ¿Por qué no la han solicitado? Habrá que preguntar a la delegada del Gobierno qué le falta. Mentir es patético, pero hacerlo sobre sanidad es ruin y mezquino”, expresó.
El HUME lleva más de dos décadas en construcción. Su apertura ha sido anunciada en múltiples ocasiones desde 2002. Marín sostuvo que las declaraciones públicas sobre la inminente puesta en marcha del centro han creado falsas expectativas en la población melillense.
El consejero de Fomento volvió a insistir en que no se puede utilizar ninguna de las zonas que no tengan licencia. “La obra no está acabada. Ellos lo saben. Lo saben desde hace años. Y por eso no presentan las solicitudes”, remarcó. También subrayó que la Ciudad Autónoma ha actuado siempre conforme a ley y con rapidez cuando los documentos han sido correctos.
El nuevo hospital continúa sin estar plenamente operativo. Las fases parciales ya cuentan con permisos, pero las áreas esenciales para su funcionamiento como centro hospitalario no están habilitadas. La Ciudad Autónoma espera a que la Delegación del Gobierno termine las obras y presente las solicitudes correspondientes. Hasta entonces, quirófanos, cocina y hospitalización seguirán cerrados.









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