Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora este 4 de febrero, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado un refuerzo de los recursos sanitarios, una mayor inversión en investigación oncológica y una protección laboral efectiva para las personas afectadas por esta enfermedad. El sindicato ha hecho públicas estas demandas a través de un manifiesto en el que alerta del impacto creciente del cáncer en España y de las carencias estructurales que persisten en el sistema sanitario.
Según los datos de la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), en 2025 se diagnosticaron en España 296.103 nuevos casos, una cifra que mantiene una tendencia al alza y que, a juicio de CSIF, refuerza la necesidad de consolidar políticas públicas centradas en la prevención, la detección precoz y el acceso equitativo a tratamientos avanzados. El sindicato recuerda que, pese a los avances médicos, el cáncer continúa siendo una de las principales causas de mortalidad, con más de 100.000 fallecimientos anuales.
CSIF subraya que la mejora de los tratamientos ha permitido que más de la mitad de las personas diagnosticadas sobrevivan cinco años o más, un dato que refleja un avance significativo, aunque desigual según el tipo de cáncer y el territorio. En este contexto, la organización sindical insiste en que la respuesta institucional debe ser sostenida y acompañada de una financiación adecuada que garantice la igualdad en la atención.
En el caso de Melilla, CSIF advierte de una especial vulnerabilidad derivada de la falta de infraestructuras sanitarias propias en determinadas especialidades oncológicas. Aunque no existen registros autonómicos equiparables a los de Redecan, el sindicato señala que la ciudad comparte los mismos problemas estructurales que el resto del país, agravados por su condición periférica.
Entre las principales carencias, CSIF destaca la dependencia de hospitales peninsulares para atender el incremento constante de la demanda asistencial, así como las limitaciones en especialidades como la radioterapia, que obligan a derivar pacientes fuera de la ciudad. A ello se suman, según denuncia la organización, déficits persistentes en recursos humanos, tecnología diagnóstica avanzada y tiempos de espera, aspectos que ya han sido objeto de reclamaciones previas por parte del sindicato.
Otro de los ejes del manifiesto es el cáncer de origen laboral, una realidad que CSIF considera infradeclarada. En 2025 solo se registraron 119 partes de enfermedad profesional vinculados a agentes cancerígenos, una cifra que, según el sindicato, no refleja la magnitud real del problema. En Melilla, aunque no existen datos desagregados, CSIF alerta de posibles exposiciones no suficientemente reconocidas en sectores como la limpieza, la construcción, el mantenimiento, la industria portuaria, el transporte o la sanidad.
Ante este escenario, CSIF plantea una serie de exigencias dirigidas a las administraciones públicas. Entre ellas figuran una mayor inversión en investigación oncológica, el refuerzo del Sistema Nacional de Salud y de los recursos asistenciales, la ampliación de los programas de cribado y detección precoz, el reconocimiento efectivo del cáncer laboral y la ampliación del listado de enfermedades profesionales.
El sindicato también reclama medidas específicas de protección para las personas trabajadoras diagnosticadas de cáncer, con el objetivo de garantizar su dignidad laboral y evitar situaciones de desprotección durante el proceso de la enfermedad.
CSIF concluye reafirmando su compromiso con las personas afectadas por el cáncer, con la defensa de una sanidad pública fuerte y con la necesidad de avanzar en justicia laboral como elemento imprescindible para asegurar una vida y un trabajo en condiciones de seguridad y dignidad.








