Melilla ha celebrado el Día Internacional de la Educación resaltando la importancia de contar con un sistema educativo robusto y equitativo, capaz de garantizar oportunidades para todos los estudiantes. En este marco, CSIF Educación Melilla ha subrayado la necesidad de reconocer el papel fundamental del profesorado y ha insistido en que la participación activa del alumnado solo puede desarrollarse en centros bien dotados, con recursos adecuados y con profesionales formados y respaldados en su labor diaria.
La organización ha recordado que la educación constituye un derecho humano esencial y un bien público imprescindible, especialmente en territorios como Melilla, donde la diversidad cultural, social y lingüística exige una atención educativa reforzada y adaptada a las necesidades de cada estudiante. Según CSIF, garantizar una educación de calidad requiere un compromiso firme tanto del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes como de las administraciones locales, para asegurar centros con plantillas suficientes y estables y condiciones laborales que permitan a los docentes ejercer su función con autonomía, seguridad y profesionalidad.
Desde CSIF Melilla se advierte que sin estos elementos, la participación juvenil corre el riesgo de convertirse en un concepto vacío, desvinculado de la realidad cotidiana de las aulas. En este sentido, la organización señala que millones de jóvenes en todo el mundo todavía enfrentan desigualdades educativas, y que estas se agravan en contextos complejos como el de la ciudad autónoma, donde factores socioeconómicos y culturales requieren medidas específicas y políticas educativas adaptadas.
La entidad ha enfatizado que la transformación del sistema educativo debe situar al profesorado en el centro, ya que su trabajo es imprescindible para garantizar una educación de calidad y para formar a los estudiantes como ciudadanos críticos, capaces de convivir en la diversidad y adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos. CSIF Educación Melilla ha subrayado la necesidad de reforzar la educación pública como instrumento de igualdad de oportunidades y cohesión social, reducir las ratios en las aulas, aumentar los recursos humanos y materiales, incluyendo personal de apoyo y orientación, y mejorar la atención a la diversidad.
Además, la organización ha reclamado que se respeten la autonomía pedagógica y la libertad de cátedra, elementos esenciales para un sistema educativo plural y democrático, y que se reconozcan las particularidades de Melilla en las condiciones laborales y retributivas del profesorado. CSIF insiste en que la cocreación educativa promovida por la UNESCO solo puede llevarse a cabo si se reconoce que los jóvenes aportan creatividad y visión de futuro, mientras que el profesorado ofrece conocimiento, criterio pedagógico y estabilidad. Ambos son imprescindibles para construir un sistema educativo que responda a los desafíos del siglo XXI en la ciudad.
En su comunicado, CSIF Educación Melilla ha reafirmado su compromiso con una educación pública de calidad, inclusiva, equitativa y orientada al bien común, que permita a cada estudiante desarrollar su potencial y consolide al profesorado como el pilar sobre el que se sostiene el futuro educativo de Melilla. La organización concluye su mensaje recordando que hoy, como siempre, defender la dignidad y la labor docente es la mejor garantía para un sistema educativo justo y sólido.









