Emilio Guerra, diputado local de Coalición por Melilla (CpM), ha reclamado este miércoles la puesta en marcha de un plan integral para el Río de Oro que ponga fin a los problemas de mantenimiento del cauce, tras el riesgo de incendio detectado semanas atrás en los cañaverales de la zona.
En un comunicado difundido este miércoles, Guerra sostiene que la denuncia sobre el riesgo de incendio pone de manifiesto, una vez más, la incapacidad de las administraciones para garantizar el mantenimiento de una de las infraestructuras ambientales más importantes de Melilla. A su juicio, lo preocupante no es que exista vegetación seca susceptible de arder, sino que cada verano se repitan los mismos conflictos sin que nadie adopte una solución definitiva.
El diputado de CpM critica el reparto de responsabilidades entre administraciones, en referencia a la disputa que mantienen la Ciudad Autónoma y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) sobre a quién corresponde la limpieza del cauce. Según recordó este medio, la CHG aseguró recientemente que el mantenimiento del tramo urbano del río compete a la Ciudad, mientras que el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, acusó al organismo de mantener una estrategia deliberada de ambigüedad y recordó que la administración local fue sancionada el año pasado con 4.000 euros por retirar cañizal del cauce.
Para Guerra, este episodio es un fracaso institucional que evidencia la falta de liderazgo político y de planificación, y recuerda que en los últimos meses el Río de Oro ha protagonizado sucesivos problemas: los vertidos de aguas residuales y el deterioro de la desembocadura, los riesgos de inundación y ahora el peligro de incendio.
Desde CpM se propone abandonar lo que Guerra llama una política de parches y poner en marcha un Plan Integral para el Río de Oro, con financiación plurianual, objetivos medibles y responsabilidades definidas. El plan debería incluir, según el diputado, actuaciones permanentes de limpieza y conservación del cauce, restauración ambiental, prevención de incendios e inundaciones, control de vertidos, seguimiento de la calidad de las aguas y mantenimiento periódico de la desembocadura.
Guerra plantea además la creación de un Consorcio para la Gestión Integral del Río de Oro, integrado por la Ciudad Autónoma, la CHG, la Administración General del Estado y la Demarcación de Costas, con el fin de evitar que cada administración siga actuando de forma aislada.
El diputado de CpM concluye que el Río de Oro debería ser uno de los grandes proyectos de transformación ambiental de Melilla y advierte de que la ciudadanía está cansada de asistir, año tras año, al mismo intercambio de responsabilidades entre administraciones.








