Una vez concluida la primera semana de la Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026, la situación registrada estos últimos días en el paso fronterizo de Beni-Enzar aún se aleja de las escenas habituales de cada verano, con largas colas de vehículos procedentes de distintos puntos de la península y de Europa para cruzar al país vecino.
A lo largo de estos últimos días, el tráfico en los alrededores del perímetro fronterizo ha sido fluido, tanto entre los residentes que se disponían a pasar el fin de semana en Marruecos como entre los viajeros de la OPE.
No obstante, ya se ha puesto en marcha la separación de carriles, uno destinado a residentes y otro a los viajeros de la OPE, hasta el paso del último vehículo procedente del barco. Asimismo, la explanada del antiguo cuartel de Valenzuela ha vuelto a utilizarse como zona de estacionamiento para los vehículos que aguardan para cruzar hacia Marruecos.
La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza ya ha acondicionado los terrenos colindantes al perímetro fronterizo, recientemente adquiridos por la Administración local, habilitando espacios de sombra y descanso para los viajeros. Además, también se han instalado zonas de sombra en los accesos peatonales al paso fronterizo.
Jornada tranquila
El primer barco que ha llegado hoy a la ciudad ha sido el Rusadir, que atracó a las 06:00 horas procedente de Málaga. Posteriormente, a las 14:00 horas, ha llegado el Volcán de Timanfaya desde Motril.
Entre ambos buques han trasladado más de 150 vehículos, concretamente 100 en el primero y 50 en el segundo. Sin embargo, el tránsito ha sido ágil, ya que en el caso del segundo barco, apenas una hora después de su llegada a la frontera, la gran mayoría de los coches ya había cruzado al país vecino, sin necesidad de ocupar los terrenos del antiguo cuartel de Valenzuela.
Por lo pronto, esta noche, a las 23:00 horas, el Rusadir volverá de nuevo desde Málaga.
Fuentes de las fuerzas de seguridad que operan en la frontera manifestaron a El Faro como esta primera semana de la OPE ha transcurrido con total normalidad en la zona. No obstante, prevén que a partir del próximo fin de semana la situación cambie con un aumento notable de la afluencia de viajeros.
Por lo pronto, han augurado que para los primeros días del mes de julio ya se esperan hasta 700 automóviles en una jornada, lo que obligará a reforzar la organización del tránsito de vehículos, viajeros y residentes en el paso fronterizo.
Una tranquilidad que era de agradecer, tanto para las fuerzas de seguridad como para melillenses y viajeros, quienes no han tenido que soportar largas esperas bajo las altas temperaturas. Aun así, el calor de este domingo ha hecho más exigente la jornada para todos los implicados.
La dotación permanente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se mantiene en la zona para cualquier posible suceso, así como para atender a los vecinos que lo requieran.
Este medio también ha recibido quejas de melillenses, quienes aseguran que los viajeros de la OPE tienen preferencia en cruzar al país vecino, donde se les facilitan 3 carriles, mientras que los melillenses deben compartir un único carril con bicicletas y motos. Además, cuestionan la escasez de zonas de sombra para los vehículos durante la espera, y piden replantear la organización de los alrededores del perímetro fronterizo para mejorar las condiciones de los ciudadanos.
Nuevo servicio
Previsiones
Las previsiones apuntan a que se superarán en un 3 % las cifras registradas el año pasado, cuando se contabilizaron 3.488.885 pasajeros y 857.784 vehículos transportados entre ambos continentes mediante 10.536 rotaciones marítimas. De ese total, 3.373.697 personas y 829.774 vehículos pasaron por los cinco puertos andaluces.
En este sentido, los 5 puertos de Andalucía que participan en la OPE (Almería, Granada, Málaga, Algeciras y Tarifa) concentran más del 96 % del total de pasajeros y vehículos.
Los últimos días de julio y los primeros de agosto, durante la operación salida, así como los dos últimos fines de semana de agosto en el regreso, serán las jornadas de mayor intensidad de este tránsito de personas que residen y trabajan en Europa y regresan a sus países de origen para disfrutar de las vacaciones estivales.








