Dos centros educativos se pueden sumar a los once que ya participaban dentro del proyecto MUS-E. Son el Pedro de Estopiñán y las aulas modulares, el futuro colegio de Gabriel de Morales.
La coordinadora y responsable del programa MUS-E a nivel estatal, Anabel Domínguez, y el director provincial, Juan Ángel Berbel, informaron ayer de que ahora los claustros de estos colegios tienen que votar si entran o no, pero creen que sí aceptarán sumarse a esta actividad. Ambos acudieron a la presentación del curso ‘Las artes como metodología para la inclusión y la motivación en el aprendizaje en contextos de diversidad’, que organizó la Fundación Yehudi Menuhin.
Berbel aseveró que este tipo de proyectos que tiene el arte como vehículo para tratar todo tipo de valores y eliminar estereotipos son mucho más importantes en ciudades como Melilla y Ceuta debido a la diversidad de su alumnado y de las familias.
La responsable del proyecto aseveró que desde la fundación están muy satisfechos con el trabajo que está realizando Melilla y, de hecho, aseveró que en las evaluaciones del pasado curso están por encima de la media cumpliendo los objetivos y buscando con ellos modificar determinadas situaciones.
Domínguez indicó que la diversidad no puede ser un problema sino un reto y que tiene diferentes formas, desde religiosa a cultural o entre personas de diferentes edades o profesores y familias. De hecho, el año pasado participaron 700 familiares de niños en los programas y esperan aumentar la cifra en este curso.
La coordinadora de MUS-E aseveró que este curso se van a centrar, sobre todo, en la idea de “diversidad como riqueza y la participación como reto”. Remarcó que todos deben ser conscientes de que tienen un papel protagonista en el que deben participar y no solo seguir un guión. Aseveró que se busca que los niños y los docentes se empoderen y participen.
Domínguez fue la encargada de inaugurar el curso con una charla, aunque esta formación, a la que se apuntaron 124 profesores de la ciudad, contaba con varios talleres prácticos impartidos por los propios artistas MUS-E.
El objetivo de este programa de formación de 15 horas es que los docentes tengan herramientas para que en el desarrollo de los contenidos del curso puedan trabajar con el arte para que los niños sean activos y participen en la vida social de las ciudades. Insistió en que se pretende que haya un paso a la acción.
Las clases del curso van a ser muy experimentales, porque Domínguez aseveró que cuando se vive una cosa, luego entra en el terreno de los sentimientos y se puede trabajar mejor con los niños.
En las sesiones que se impartieron ayer en el colegio del Real se contó con un taller de danza, yoga, magia y teatro para que los artistas exploren la interdisciplinaridad. Además, asistió un colaborador de la fundación que trabaja para aplicar las competencias que tienen que aprender los niños a través del arte para una mejor asimilación. Luego seguirán las clases en los centros educativos.
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