El sindicato de la Confederación General del Trabajo (CGT) se ha concentrado esta mañana frente a las torres del V Centenario, sede judicial de Melilla, para protestar por el "colapso judicial" de nuestra ciudad, así como por los problemas presentes en el conjunto de la ciudadanía melillense a la hora de acceder al servicio público de Justicia.
Desde el sindicato han querido visibilizar con esta manifestación la escasez de recursos humanos y técnicos en la Administración de Justicia de Melilla. Un escenario que, según denuncian, impide el desarrollo de un servicio eficiente, así como la posibilidad de cumplir con los plazos requeridos por ley para la celebración de juicios o la emisión de sentencias.
No en vano, lamentan como Melilla se encuentra a la cola de España en la falta de atención institucional a los problemas judiciales.
CGT ha denunciado además la "lentitud de los procesos judiciales", señalando que cualquier reclamación por vía judicial tarda una serie de años en poder tramitarse. Todo ello, recordaron, a pesar de los plazos restrictivos marcados en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.
Una situación que para la CGT, está provocando que se esté beneficiando a empresas y administraciones infractoras de la ciudad, mientras que los melillenses afectados por reclamaciones de diferencias salariales, de modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo, sanciones, vacaciones, tutelas por violación de derechos fundamentales o despidos son los que están sufriendo que sus reclamaciones "se amontonen" en sede judicial.
"La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social exige que cada reclamación sea gestionada con celeridad. Se está poniendo en vilo el Derecho Fundamental a la tutela judicial efectiva".
Juzgado de lo Social
Melilla cuenta con un único Juzgado de lo Social. Un órgano que, según denuncia la CGT, tiene asignado un escaso número de personal funcionario, así como con importantes limitaciones tecnológicas y de medios.
"Todo ello supone un colapso en justicia social y provoca un daño irreparable a la clase trabajadora melillense, así como a los profesionales del derecho, que ven como sus procedimientos se estancan debido a la nefasta planificación y falta de atención institucional a los problemas judiciales de Melilla".
No en vano, a cualquier trabajador que interpone una demanda en el Juzgado de lo Social número 1, se le está citando actualmente para febrero de 2028.
Se trata por tanto de una situación que CGT no sólo viene denunciando desde hace años, sino que también lleva mucho tiempo padeciendo, como ellos mismos aseguraron.
"Más de 4.000 expedientes de nuestra asesoría jurídica esperan turno para señalamientos de fecha de juicio. Entre ellos, las reclamaciones por los planes de empleo, por distintas situaciones en el centro de menores de la Purísima, de las intérpretes de lengua de signos, de monitoras o de personal laboral de las administraciones".









Con pedir el cese o traslado de Portillo y sus lamepelotas a Bambú 12, la Judicatura Melillense ya ganaría en eficacia funcionamiento y salud constitucional. Ni odios ni parangones políticos a mesa puesta. Blas Imbroda conoce mejor que nadie al estaribel que desde la sombra dirije corta y pega. A Portillo se le ha subido el carguillo y quiere hacerse un Marchena en su modo salvapatria. Personalmente no los contrataba ni de aparca coches en la explanada, Ni a Blas Imbroda ni a Marchena ni mucho menos a Portillo el prontillo. Melilla requiere de un centrifugao profundo no sólo de jueces y fiscales sino hasta de secretarios administrativos e incluso de sus apuntadores. El sistema está podrido desde el DECANATO PORTILLO y Balas Imbroda desde el decanato de la abogacía Melillense lo tiene muy clarito.
Toda la razón. Menuda banda.