La Real Cofradía y Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores celebra el próximo 13 de diciembre el III Ensayo Solidario, una iniciativa que conjuga tradición cofrade y compromiso social. Este evento, que se ha convertido en una cita esperada en la ciudad, parte de una práctica habitual en Andalucía, donde diversas hermandades aprovechan las fechas navideñas para salir a la calle con los pasos —sin imágenes— y realizar recorridos simbólicos mientras recogen alimentos para los más necesitados.
El ensayo solidario consiste, esencialmente, en reproducir el recorrido habitual de la Semana Santa, pero con un propósito distinto: convertir el paso en un vehículo de ayuda social. Sobre él, los vecinos depositan alimentos no perecederos a lo largo del itinerario, en una acción tan cargada de simbolismo como de generosidad. El esfuerzo de los costaleros no solo rememora los ensayos previos a la Semana de Pasión, sino que adquiere una dimensión solidaria al "cargar con la solidaridad" de toda la ciudad.
El origen de este tipo de actos se encuentra en la tradición andaluza, donde cofradías de distintas localidades llevan años realizando este tipo de salidas extraordinarias durante el mes de diciembre. En Melilla, la Cofradía del Nazareno ha tomado el testigo desde hace tres años, consolidando una propuesta que crece con cada edición y que busca movilizar a la ciudadanía en torno a una causa común: ayudar a las familias más vulnerables durante las fiestas navideñas.
La salida del ensayo está prevista para las 11:00 horas desde la Plaza de Toros, y el itinerario seguirá el recorrido oficial que la cofradía realiza durante la Semana Santa. El trayecto pasará por distintos puntos del centro y barrios colindantes hasta llegar a la Iglesia del Sagrado Corazón, donde se realiza una parada simbólica y logística. Desde allí, el grupo regresará por la calle López Moreno hasta completar el recorrido de vuelta al punto de partida. Se calcula que el paso llegará al Sagrado Corazón en torno a la una del mediodía, aunque los tiempos dependerán del número de paradas y la participación vecinal.

Durante todo el trayecto, los vecinos podrán acercarse a depositar sus donaciones, preferentemente alimentos no perecederos. Desde la organización también animan a incluir productos típicos de las celebraciones navideñas como turrones o dulces tradicionales. Como en años anteriores, la totalidad de lo recaudado será entregada a Cáritas, entidad con la que colabora la cofradía y que canaliza la ayuda a numerosas familias en situación de vulnerabilidad.
“El paso se convierte en una plataforma donde se deposita la solidaridad de todos”, explica Antonio José Guerrero, Hermano Mayor de la cofradía. La representación del paso, esta vez no será acompañada de imágenes religiosas sino de bolsas de alimentos. Una expresión visual que resulta tan impactante como significativa, pues simboliza la fe puesta en acción y el compromiso comunitario más allá de lo litúrgico.
Además de los 40 costaleros que cargarán el paso, los participantes llegarán a sumar aproximadamente 50 personas de la cofradía que colaborarán en tareas de organización y recogida. El Hermano Mayor destaca que no solo se trata de donar alimentos, sino también de “generar conciencia social” y visibilizar que las hermandades mantienen una labor social permanente más allá de su presencia en Semana Santa. "Esto se enmarca dentro de las obras sociales que debemos hacer también como cofradías", señala Guerrero, visibilizando la actividad de su organización.
En las dos ediciones anteriores, la participación ciudadana fue creciendo de forma significativa. El año pasado, el paso llegó cargado de donaciones. Para esta tercera edición, se ha adelantado la hora de salida con el objetivo de facilitar que más personas puedan sumarse y colaborar, aumentando las expectativas de la organización.
El Hermano Mayor recuerda que cualquier gesto, por pequeño que sea, cuenta. “Hay personas que incluso hacen donaciones económicas, aunque lo ideal es que se entreguen alimentos”, indica. La cofradía, por su parte, se encargará de trasladar todo lo donado a su destino final, incluidos aquellos aportes que se realicen en el camino de regreso a la Plaza de Toros. También existe la posibilidad de entregar alimentos directamente en la puerta lateral del Sagrado Corazón, junto a la sede de Cáritas, para quienes no puedan asistir al recorrido.
Este tipo de iniciativas reflejan la dimensión más humana y solidaria de las cofradías melillenses, que, lejos de limitarse a los actos procesionales, desarrollan a lo largo del año múltiples acciones con impacto social. En fechas como la Navidad, propuestas como el ensayo solidario cobran aún más sentido, a pesar de que la vulnerabilidad de las familias se mantengan más allá de esta época señalada.
Con el lema “Cargamos con tu solidaridad”, la cofradía invita a todos los melillenses a participar el 13 de diciembre en esta acción colectiva de ayuda y esperanza. Porque en una ciudad donde la tradición se funde con el compromiso, cada kilo cuenta, y cada paso hacia la generosidad deja huella.








