La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado luz verde a la adquisición de Naviera Armas Trasmediterránea por parte de Baleària, una de las operaciones más relevantes del transporte marítimo español en los últimos años. Sin embargo, el organismo regulador ha condicionado la autorización al cumplimiento de una serie de compromisos destinados a preservar la competencia en varias rutas del mar de Alborán, entre ellas algunas que afectan directamente a Melilla.
Según han informado distintos medios especializados del sector marítimo y turístico, Competencia considera que la integración de ambas compañías podría reducir significativamente la rivalidad empresarial en determinadas conexiones, por lo que ha exigido medidas concretas para proteger a los pasajeros y garantizar la continuidad de los servicios.
Entre las condiciones impuestas figura el mantenimiento de límites en las tarifas y la obligación de conservar determinadas frecuencias de viaje. El objetivo es evitar que la concentración empresarial derive en un encarecimiento de los billetes o en una reducción de la oferta disponible para los usuarios que dependen de estas conexiones marítimas.
La resolución de la CNMC afecta especialmente a las rutas del mar de Alborán, consideradas estratégicas tanto para la movilidad de pasajeros como para el transporte de mercancías entre la Península y las ciudades autónomas del norte de África.
La operación permitirá a Baleària reforzar su posición en el mercado nacional del transporte marítimo, incorporando a su estructura parte de los servicios y activos de Naviera Armas. No obstante, la compañía deberá respetar los compromisos adquiridos ante el regulador durante el periodo establecido para garantizar que la operación no perjudique a los consumidores.
La autorización llega además en un momento en el que Baleària ha mostrado interés en reforzar su presencia en Melilla. Recientemente, la naviera trasladó a la Ciudad Autónoma su intención de impulsar mejoras en los buques y en las conexiones que presta con la ciudad, una apuesta que busca fortalecer el servicio marítimo y responder a las necesidades de los usuarios.
Con esta decisión, la CNMC permite culminar una operación empresarial de gran alcance, aunque bajo una vigilancia específica destinada a asegurar que la concentración no afecte negativamente a la conectividad, los precios ni la calidad del servicio en unas rutas consideradas esenciales para Melilla y el conjunto del mar de Alborán.








