La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha salido de la sala donde se celebra la Conferencia de Presidentes al iniciar su intervención en euskera el lehendakari, Imanol Pradales, según han informado fuentes de su gabinete, aunque su intención es volver a entrar cuando continúen las intervenciones en español.
Además, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha anunciado este viernes que, en su intervención en la Conferencia de Presidentes, utilizará la lengua catalana. Así lo ha avanzado en RAC1, antes de recibir a las autoridades asistentes a la Conferencia de Presidentes autonómicos, a las puertas del Palau de Pedralbes.
"Yo hablaré con toda naturalidad en la lengua que utilizo, que es el catalán, y estoy además agradecido de que, en la primera Conferencia de Presidentes autonómicos que se hace en Barcelona desde que se creó este órgano en 2004, se puedan utilizar las lenguas cooficiales, que son una riqueza de todos", ha explicado.
De regreso a la sala
Ayuso ha regresado finalmente a la sala cuando ha empezado a hablar el presidente gallego, su compañero de partido Alfonso Rueda, que ha optado por tomar la palabra en castellano.
Antes ha escuchado en la sala la intervenciones en español, primero, del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y, después, del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que ha adelantado su turno para poder regresar a su comunidad a tiempo de acompañar a los reyes a las 20:00 horas en La Palma con los afectados por el volcán.
Críticas del Gobierno Vasco
El Gobierno Vasco considera que la ausencia de la presidenta madrileña es una "intolerable falta de respeto mostrada hacia el euskera, los miles de euskaldunes, el lehendakari y el pueblo vasco". "Respetar las lenguas oficiales no es un gesto menor: es una cuestión de derechos de igualdad lingüística, respeto institucional, cultural y democrático. El euskera es lengua oficial y patrimonio de toda Europa", han señalado fuentes del Ejecutivo autonómico.
El Gobierno Vasco ha criticado tanto la ausencia de Díaz Ayuso como que "otros presidentes y presidentas optaran por no utilizar el sistema de traducción habilitado para garantizar la comprensión mutua entre representantes institucionales". Todo ello ha causado un "profundo malestar" en la delegación vasca.
Duelo Ayuso-García
Antes de eso, Ayuso y la ministra de Sanidad, Mónica García, han protagonizado un momento de gran tensión antes de la conferencia al encararse por las muertes en las residencias de mayores de Madrid durante la pandemia. Según han relatado fuentes del entorno de la ministra, García ha ido a saludar "con normalidad institucional" a Ayuso y ésta le ha quitado la cara y "muy nerviosa, inquieta y agresiva" la ha acusado de haberla llamado "asesina".
La titular de Sanidad le ha respondido que eso era "mentira" y que "no debería mentir así", un enfrentamiento que ha concluido cuando, según estas fuentes, se ha acercado una persona de protocolo y las ha separado. Según la versión del entorno de la presidenta madrileña, Ayuso estaba dando la mano y saludando protocolariamente a todos los ministros y cuando se ha acercado García, ésta "ha pretendido darle dos besos"
Ayuso le ha ofrecido la mano y le ha preguntado "si todavía pretendía darle un beso a una asesina, después de lo que Más Madrid le había dicho ayer en la Asamblea" y le ha indicado que eso "no tenía un pase".
Se refería, según fuentes de su gabinete, a la intervención de la diputada de Más Madrid Diana Paredes durante la comparecencia de la consejera madrileña de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, donde afirmó que en la primera ola del coronavirus se diseñó "un plan macabro que condenaría a morir a 7.291 personas mayores" y "firmaron sentencias de muerte que condenaron a morir indignamente".
El entorno de García asegura que la ministra ha ido a saludar a Ayuso como a cualquier otro presidente o invitado a la conferencia, porque por encima de todo están las reglas de educación y cortesía.
"He saludado a Ayuso con la educación institucional que corresponde. Su reacción ha sido desproporcionada y reveladora. Jamás la he llamado 'asesina'. Solo demuestra estar nerviosa por las imputaciones y cada vez más cercada por la investigación de los 7291 mayores abandonados en las residencias de Madrid", ha señalado García en un mensaje en su cuenta de X.
Varias cámaras han grabado el momento, pero ningún periodista ha podido escuchar la conversación.









En estos tiempos que corren, ya ha dejado de tener algún valor, aquello de como en Fuenteovejuna “todos a una”. Desconociéndose, si existe, en la actualidad, ciertos rastrojos, con naciente valor o significado fehaciente. (Ya enviado, pero no publicado aún, pese al largo periodo pasado desde su envío).
En estos tiempos que corren, ya ha dejado de tener algún valor, aquello de como en Fuenteovejuna “todos a una”. Desconociéndose, si existe, en la actualidad, ciertos rastrojos, con naciente valor o significado fehaciente.