La portavoz del grupo parlamentario de Coalición por Melilla (CpM), Dunia Almansouri, ha reclamado este martes que el Gobierno de España abra de manera urgente negociaciones diplomáticas con Marruecos para lograr la apertura de un segundo puesto fronterizo, que permita descongestionar el tránsito de personas y mercancías y garantizar una frontera fluida, fundamental para la economía de Melilla.
Esta petición se produce después de que un empresario trasladara que la aduana comercial con Marruecos “se mantendrá inoperativa hasta nuevo aviso”, una situación que ha desatado preocupación entre los sectores económicos y políticos de la ciudad autónoma. El silencio institucional ante esta medida ha sido duramente criticado por CpM, que exige explicaciones inmediatas por parte de la Delegación del Gobierno.
“El mutismo absoluto sobre este asunto de vital importancia para Melilla no es comprensible. De forma urgente, la delegación del Gobierno debe dar explicaciones para que todos los ciudadanos podamos entender el alcance que va a tener esta medida”, ha afirmado Almansouri, subrayando la gravedad de una frontera paralizada tanto para el tránsito de personas como para la actividad económica.
CpM considera que “ahora más que nunca necesitamos que la diplomacia actúe de inmediato” y ha instado al ministro de Asuntos Exteriores a que exprese de manera contundente al reino alauí que “estas no son formas de mantener relaciones de buena vecindad”. Según la diputada cepemista, “renunciar a una frontera fluida sería desastroso para Melilla”.
Estas declaraciones se producen en respuesta a la información publicada recientemente por El Faro de Melilla, en la que se recoge que el Ministerio de Asuntos Exteriores justifica el cierre temporal de la aduana por el desarrollo de la Operación Paso del Estrecho (OPE). Una explicación que Almansouri rechaza de plano: “Si el argumento que se ha dado es cierto, en cuanto a una suspensión temporal debido a la OPE, no estamos de acuerdo ya que no es la solución”.
En este sentido, la diputada propone que el Ejecutivo central negocie con Marruecos la habilitación de un segundo paso fronterizo, “no sólo durante la OPE, sino que sea algo que se mantenga en el tiempo”, con el objetivo de que “la aduana comercial y el tránsito fronterizo estén de alguna manera más aliviados”.
En su intervención, Dunia Almansouri también ha criticado con dureza tanto a la delegada del Gobierno como al Gobierno de la Ciudad. A la primera, por “defender lo indefendible” al seguir presentando la actual aduana como una “ventana económica” para Melilla. A su juicio, “no está funcionando de manera racional ni adecuada a lo que deben ser las relaciones entre dos países vecinos y amigos”.
Al Ejecutivo local, por su parte, le ha reprochado haber caído “en la total y más absoluta inoperancia” y no asumir responsabilidades sobre la situación económica de la ciudad. “Estamos cansados de escuchar al señor Imbroda decir eso de mirar al norte. Nos parece muy bien, los melillenses miraremos a donde nuestros intereses económicos se vean satisfechos, pero que nos diga el señor Imbroda cómo y cuándo”, declaró.
Finalmente, Almansouri ha exigido que el Gobierno de la Ciudad deje de limitarse a la crítica sin aportar alternativas: “Estamos de acuerdo en esa crítica, pero lo que no estamos de acuerdo es en la crítica sin medidas alternativas para los ciudadanos melillenses”.
Con esta postura, Coalición por Melilla refuerza su visión de que la solución a los problemas económicos y de movilidad que afectan a la ciudad pasa por medidas concretas, diplomacia activa y decisiones estructurales que permitan una verdadera normalización del tránsito con el país vecino.








