Hace mucho tiempo que este colectivo salió del armario, tiró la llave bien lejos y lo hizo para quedarse fuera de él gracias a un sinfín de conquistas de derechos, respeto y reconocimiento social. Conquistas que no implican un triunfo definitivo, queda mucho trabajo y enormes cotas que alcanzar, pero que sí son un claro avance si echamos la vista atrás unos años. Melilla se ha situado en la cúspide de estas reivindicaciones del colectivo LGTBIQ+, que este viernes hicieron escala en la Asamblea, y la XXI edición del Orgullo Norte de África es fiel reflejo destacando en el sur de Europa.
El pleno asambleario efectuó una pausa para apoyar, junto a una amplia representación de los sectores sociales, Delegación del Gobierno, fuerzas de seguridad, etc. melillenses, la celebración del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+, que oficialmente es este sábado, pero precisamente para contar con el acompañamiento de las autoridades sus organizadores la fijaron el viernes. Desde el presidente Imbroda, custodiado por casi todo su equipo de Gobierno, hasta la delegada del Gobierno Central, Sabrina Moh, todos arroparon la lucha y la voz en alto de este colectivo.
Dos fueron los actos destacados. Primero, el izado de la bandera con los colores arcoíris de la inclusión a cargo de la viceconsejera de Igualdad, Fadwa Abelhadj, y Rafael Calatrava, presidente de AMLEGA. Instantes después, la lectura de un manifiesto desde la asociación a modo de compendio entre lo avanzado y lo que se quiere avanzar desde hoy mismo. Su presidente, Rafael Calatrava, fue el encargado junto a su compañero Pepe Torres.
El segundo indicó que en este 2025 se han multiplicado las amenazas reaccionarias, la censura y la negación de la identidad desde todos los ámbitos y medios tecnológicos. “Pero no nos vamos a esconder, no vamos a volver atrás. Exigimos un pacto de estado contra los discursos de odio contra las personas vulnerables, migrantes, mujeres, personas mayores, menores, etc. Tenemos leyes que recogen lo que somos, pero las leyes sin aplicación son promesas vacías. Queremos mecanismos reales, justicia si se nos niega un empleo o se nos estigmatiza y agrede. Pedimos sanciones efectivas, respeto en los centros sanitarios, oficinas, Administración, pueblos, redes, medios, leyes…”.
Pidió también una Educación Pública que forme en la diversidad y que proteja a todo el alumnado. “Reivindicamos que no nos juzguen, vivir con libertad en todo el territorio. Exigimos políticas públicas que garanticen una igualdad real en cada rincón del país sin depender del código postal. Reclamamos vivir como queramos y con quien queramos, sin escondernos, libres del odio, sin tener que abandonar nuestro hogar”, continuó.
“Nuestra lucha es solidaria porque caminamos con quienes piden una vivienda digna, una justicia climática, una Sanidad Pública de calidad, una espiritualidad libre de odio. Nos unimos a los pueblos oprimidos, a los inmigrantes, discapacitados…, porque tenemos en común lo más importante: el deseo de vivir con dignidad y de que nuestras vidas importen. Tejemos alianzas porque así conquistaremos lo que aún nos falta. No hay orgullo posible sin solidaridad”, espetó en su turno Calatrava, quien recordó que hay países en el mundo, más de 60, donde ser LGTBIQ+ es delito, incluso en algunos se castiga con cadenas perpetuas y hasta en seis con la muerte.
“Muchos compañeros/as resisten en la clandestinidad. No podemos quedarnos callados. Nuestras reclamaciones deben ir más allá de las fronteras. Exigimos el derecho al asilo para personas perseguidas por su identidad sexual. No descansaremos hasta que ninguna persona tenga que esconderse para existir. Aquí en nuestras calles reafirmamos nuestro compromiso. No volveremos al miedo, al silencio o a los márgenes, seguiremos más fuertes. No volveremos al armario y no aceptaremos censura ni olvido ni daremos un paso atrás”, cerró con estas palabras que precedieron a un gran aplauso, algunos de ellos provenientes de los manifestantes sindicales del centro de menores de La Purísima, que seguían allí tras su protesta de las 11.30.
El broche
Lo acontecido en la mañana de este viernes a las puertas de la Asamblea supone una continuidad a los actos de la comunidad LGTBIQ+ de Melilla, que arrancaron el pasado 25 de mayo con la XXI edición del Orgullo Norte de África, a caro de AMLEGA. Allí comenzaron una serie de actividades que se extienden durante más de un mes y que tuvieron una segunda parada el jueves 30 de mayo con un taller en la propia AMLEGA, continuando el sábado 1 de junio con la tradicional ‘Caminata del Orgullo’, la marcha más reivindicativa para dar visibilidad al colectivo.
El miércoles 5 de junio tuvo lugar un taller tie-dye, el jueves 13 el taller de maquillaje drag, el viernes 14 fue una fecha importante con la manifestación por el centro de Melilla y la gala del club ‘Cielo Night Club’. El lunes 17 de junio fue el turno de otro taller, Maniqueer y el 20 otro de globofexia, orientado a los más jóvenes.
El viernes 21 de junio fue el esperado ‘Queerolimpiadas’, en el mencionado club, con diversas pruebas que combinaban humor y reivindicación, antes del colofón de este viernes.








