LOS datos del desempleo en Melilla facilitados por el Ministerio son doblemente malos. En primer lugar, nuestra ciudad continúa registrando nuevos incrementos que vaticinan unas cifras preocupantes en julio,cuando finalicen los planes de empleo y un millar largo de trabajadores se unan a los parados registrados, que sumaron una media de12.582 en el mes que acabamos de dejar atrás. Y, además, nuestra ciudad pierde la senda marcada por el resto de autonomías, donde ha bajado el número de personas sin trabajo. Desde el descenso del 1,12% de Canarias a la caída del 7,08% de Baleares, todas las regiones salvo Melilla, han contribuido a conseguir esa cifra histórica en un mes de junio de 127.248 parados menos.
Una explicación para estos malos resultados en nuestra ciudad la aportaba el director territorial del Servicio Estatal de Empleo Público (SEPE). Antonio Vázquez volvía a insistir en que Melilla continúa importando desempleados. En concreto, el mes pasado llegaron 126, más de la mitad de los 208 nuevos inscritos en las listas del paro.
Otro aspecto a tener en cuenta para entender el mal resultado de junio es el poco peso aún tiene en nuestra economía el sector turístico. El tirón que puede haber representado en otras autonomías, no ha tenido ningún efecto en nuestra ciudad.
En cualquier caso, junto a la cifra favorable de la caída del número de desempleados hay que tener en cuenta que los datos de contratación no mejoran. Esta paradoja puede ser la prueba de que muchos parados han dejado de sellar su documento acreditativo de demandantes de empleo porque al perder las prestaciones no tienen motivos para continuar renovándolo o porque han hallado una ocupación en la economía sumergida. En Melilla parece que no se ha producido una cosa ni la otra.







