


Regulares y legionarios fueron los protagonistas absolutos del acto de conmemoración a la Purísima Concepción. La Explanada de los Héroes de Melilla, ubicada en el acuartelamiento de Alfonso XIII, se vistió en la jornada de ayer con sus mejores galas para el acto de conmemoración a la Patrona del Arma de Infantería, que estuvo presidido con el comandante general de la ciudad autónoma, Alvaro de la Peña Cuesta.
El Grupo de Regulares 52 y el Tercio Gran Capitán I de la Legión fueron los protagonistas absolutos del acto castrense de ayer, pues deslumbraron al público con un espectacular desfile en honor a la Inmaculada Concepción.
Con motivo del homenaje a la patrona, se impusieron diversas condecoraciones, en concreto una encomienda y dos cruces de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, dos cruces de bronce a la Constancia en el Servicio y ocho al Mérito Militar con Distintivo Blanco.
En palabras dirigidas a los asistentes, el coronel Jesús Martín Cabrero, jefe del Grupo de Regulares 52, se encargó de rememorar cómo la Inmaculada Concepción se convirtió en la patrona de Infantería en el año 1585, con el llamado Milagro de Empel.
El coronel pidió un recuerdo especial para los infantes que guarnecen los destacamentos de Chafarrinas, Alhucema y Vélez de la Gomera, así como para los que se encuentran “en más lejanos escenarios internacionales” defendiendo los intereses de España.
“Legionarios y regulares, hoy (ayer) formados junto tal y como lucharon, hombro a hombro, hace cien años, bajando victoriosos de las colinas del Gurugú”, señaló rememorando la campaña del Rif de comienzos del siglo XX.
Acto seguido, se procedió a rendir un sentido homenaje a todos los caídos por España con una ofrenda floral y una salva de disparos al aire por parte de los Regulares.
Finalmente, un desfile de salida y la retirada de la enseña nacional de la explanada dieron por concluido el acto, que duró unos 60 minutos, arrancando un sonoro aplauso a todos los allí congregados.








