El tope del 33% sobre el salario base de la suma del plus de la bonificación y de residencia sigue siendo el punto de desacuerdo entre ambas partes. La distancia entre la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME) y los sindicatos UGT y CCOO vuelve a incrementarse en relación a la firma del acuerdo para el reparto de las bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social. El tope del 33% sobre el salario base, resultante de la suma del plus de residencia y el de bonificación, es el hueso duro que no permite, por el momento, la ansiada firma del acuerdo entre ambos. Mientras que desde los sindicatos ven que la firma en sí se retrasa, el número dos de la CEME, Jerónimo Pérez, asegura que el reparto se hará efectivo en la nómina de este mes de agosto, tal y como se comprometió la presidenta de la patronal, Margarita López Almendáriz.
Aunque, en principio, la inclusión de esta cláusula en el documento del acuerdo impidió su rápida firma por ambas partes, ha sido, según Pérez, la presentación de un escrito por parte de los sindicatos lo que ha vuelto a distanciar a ambas partes. En ese escrito, explicó a El Faro el secretario de la CEME, los agentes sindicales presentan sus alegaciones y enmiendas al acuerdo que, a opinión de la patronal, “nos aleja del horizonte de un acuerdo en vez de acercarnos”.
El tope del plus de bonificación, recordó Pérez, no es una cláusula que la Patronal haya incluido “a última hora” como sostenían los sindicatos, sino que se trata de un acuerdo al que se llegó hace más de diez años y que para la CEME es la “piedra básica” del reparto de las cuotas.
A pesar del ánimo de consenso que ambas partes han mantenido en las últimas reuniones, en opinión de Pérez, esta voluntad ha desaparecido en el escrito remitido por los sindicatos, quienes tampoco admiten la fórmula que se ha utilizado para aplicar el reparto de las bonificaciones.
Así pues, la firma del acuerdo sufre un “parón en seco”, “inesperado” para los responsables de la CEME que, no obstante, confían en que este escollo se supere en una próxima reunión. Sin embargo, a día de hoy no se ha establecido una fecha para dicho encuentro.
Desde Comisiones Obreras (CCOO) informaron que sí se mantienen contactos con la Patronal periódicamente, pero a tenor de las conversaciones mantenidas “no hay acercamiento”. El número dos de la CEME recalcó que igual que la Patronal ha respetado el espíritu del reparto de las cuotas de 2004, los sindicatos también deben hacerlo respetando una cláusula que ya estaba contemplada en dicho acuerdo, que ya se fraguó en 1999.
“Para nosotros –la CEME– el acuerdo que se alcanzó en mayo de comenzar el reparto en agosto sigue vigente. La presidenta mantendrá su palabra y respetará los términos del acuerdo que se consiguió con los sindicatos, pero éstos también tienen que ser razonables”, concluyó Pérez.








