La Asociación de TDAH y Neurodiversidad de Melilla, una entidad joven que se constituyó en el mes de septiembre, ha conmemorado su Día Nacional con mesa informativa, lectura de manifiesto e iluminación del Palacio de la Asamblea. El 27 de octubre, muchas ciudades se visten de naranja para visibilizar una realidad que convive en el seno de muchas familias y personas.
El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) “es una condición del neurodesarrollo que puede afectar a la atención, la impulsividad, la regulación emocional, la organización y muchas otras áreas de la vida cotidiana”.
En Ceuta, este día se celebra desde hace una década, y en la Península, desde siempre. En la plaza Héroes de España, algunas usuarias han estado compartiendo información con los vecinos para alejar la imagen que se tiene de las personas con TDAH. La asociación parte de un grupo de WhatsApp que ya supera los cien participantes; fue creado para prestar apoyo y dar a conocer este perfil neurodivergente.
La mayoría son mamás de niños o niñas que fueron diagnosticados en edades tempranas, pero no siempre. Tras los estudios, algunas se sentían identificadas con ciertos rasgos del TDAH y confirmaron el diagnóstico. Los chicos suelen ser los “gamberros” en clase, mientras que las chicas destacan por hablar sin parar. Parece estereotípico pero no lo es. Antes, se asociaba a un mal comportamiento, pero ahora es distinto.
No es una falta de atención, aclaran; más bien, una persona con TDAH tiene el foco en demasiados asuntos a la vez y por eso le cuesta concentrarse. Si no hay fracaso escolar, el diagnóstico puede tardar en llegar, lo que aumenta la sensación de incomprensión y de no pertenencia. En la mesa, su presidenta, Nallua Allitou, ha leído un manifiesto redactado por las propias integrantes de la organización.
“Cambiar tu actitud cambia su futuro” es el lema que han escogido. El manifiesto hace alusión a todas las personas y familias que luchan en silencio por un trastorno que, hasta hace no mucho, era un tema tabú y que todavía tiene mucho camino por delante. Exigen comprensión, respeto, oportunidades y derechos. “Detrás de cada conducta que incomoda, puede haber una dificultad que nadie está viendo”.
Sin juicios, sin asociar estas conductas a una falta de voluntad, sin hacerles creer que no es suficiente. Porque, aseguran, detrás de todo eso, puede haber alguien que se esté esforzando mucho con unas dificultades que no se están tomando en cuenta. Tampoco es una moda; actualmente, se habla más de ello. Piden equidad en la enseñanza y profesionales formados.
Igualmente, reivindican una atención sanitaria y psicológica accesible que facilite la detección, orientación y el acompañamiento. Han tenido un pensamiento para los adultos con TDAH, porque recuerdan que es algo para toda la vida. En la asociación velarán por que se cumplan estos objetivos y tratarán de ser un enlace con el resto de agentes implicados. Por último, ven necesario un cambio de mirada del resto de la sociedad.
“Que este día no se quede en una fotografía, en un lazo naranja o en unas palabras bonitas. Que se convierta en formación, recursos, apoyos, compromiso y cambios reales”. De esta forma, el 27 de octubre se presenta en la ciudad autónoma como una oportunidad real de cambio para las personas con TDAH y sus familias.








