El Puerto de Melilla dispondrá de nuevos espacios en futuro no muy lejano destinados a ocio y servicios. Así lo ha acordado la Autoridad Portuaria, que ya ha sacado a concurso las obras para el adelantamiento del Muelle X, una actuación destinada a ampliar y reordenar la Dársena de Pesqueros mediante la construcción de un nuevo tramo de muelle y la creación de una explanada ganada al agua.
Esta ambiciosa actuación cuenta de inicio con un presupuesto de licitación de 2,3 millones de euros y las empresas interesadas en la ejecución de los trabajos podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 19 de octubre. El plazo previsto para ejecutar las obras es de nueve meses como máxima, según la documentación a la que ha accedido este periódico.
El proyecto contempla la ampliación de la superficie terrestre disponible en la zona norte de la Dársena de Pesqueros y la creación de un nuevo frente de atraque de 137 metros de longitud, distribuido en dos alineaciones. Una de ellas tendrá 15 metros y será paralela al muelle existente, mientras que la principal es de 122 metros y se desarrollará en dirección este-oeste.
La nueva infraestructura permitirá generar unos 3.466 metros cuadrados de superficie adicional. Esta nueva zona quedará destinada a usos de ocio y a servicios vinculados a la actividad portuaria. El nuevo muelle contará con un calado de 4,5 metros en la mayor parte de su trazado y estará diseñado para atender a embarcaciones de hasta 15 metros de eslora y 3,2 metros de calado.
La actuación incluye todas las infraestructuras necesarias para el funcionamiento del espacio de crecimiento del puerto melillense. Entre los trabajos previstos figuran el dragado de la zona, la ejecución de las cimentaciones, la construcción de banquetas de escollera, la colocación de bloques prefabricados de hormigón, los rellenos y la pavimentación, además de las redes de drenaje de aguas pluviales y la reposición o ampliación de los servicios existentes. También se instalarán las canalizaciones necesarias para el suministro a las embarcaciones y se ejecutarán las instalaciones de alumbrado y el equipamiento portuario correspondiente.
Una infraestructura construida con bloques de hormigón
La Autoridad Portuaria ha estudiado distintas alternativas para definir tanto el trazado del nuevo muelle como su sistema constructivo. El proyecto analiza dos alternativas de trazado en planta y cinco soluciones diferentes para la tipología y sección del muelle.
La opción finalmente seleccionada por los técnicos es la denominada Alternativa 1, tanto en planta como en sección, con una solución basada en bloques de hormigón. Según la documentación técnica, esta opción presenta un menor coste y un proceso constructivo menos complejo que otras posibilidades estudiadas, como los cajones, los marcos o los muros en L.
La construcción comenzará con un dragado de limpieza en una zanja de 5,5 metros de anchura, que alcanzará la cota -5,5 metros. Sobre ella se colocará una banqueta de escollera de un metro de espesor, que será enrasada con grava hasta la cota -4,5 metros para formar la base sobre la que se apoyará la primera hilera de bloques. El nuevo muelle estará formado por bloques de hormigón HM-30, mientras que en su trasdós se realizarán los rellenos y la pavimentación necesarios para conformar la nueva explanada.
Retirada de los pantalanes actuales
La zona donde se desarrollará la actuación tiene actualmente un uso náutico-deportivo y pesquero, con pequeñas embarcaciones y diferentes instalaciones de servicio. Antes del comienzo de las obras está prevista la retirada de dos pantalanes fijos que ocupan parte del espacio correspondiente al trazado del nuevo muelle.
Las profundidades actuales en esta parte de la dársena oscilan entre los -2 y los -4,5 metros, por lo que será necesario realizar los dragados previstos para alcanzar las cotas necesarias para la cimentación de la nueva infraestructura.

En tierra, el espacio donde se generará la nueva explanada, se encuentra actualmente libre de edificaciones, aunque existen diferentes conducciones y servicios, entre ellos redes de saneamiento, abastecimiento y electricidad, que deberán ser reubicados o integrados en la nueva galería de servicios prevista en el trasdós del muelle.
El proyecto contempla además la construcción de un prisma de hormigón por la parte posterior del muro y paralelo a su eje para garantizar la continuidad de los servicios existentes. Las canalizaciones para el abastecimiento de las embarcaciones se dispondrán a través de la viga cantil.
Esta actuación en el Puerto de Melilla incluye más detalles técnicos, como que para facilitar el drenaje de la zona se han previsto cinco tuberías de 315 milímetros de diámetro y seis metros de longitud cada una, destinadas a conducir hacia la dársena las aguas pluviales y las aguas que actualmente afluyen al muelle.
Una nueva configuración para la Dársena de Pesqueros
El adelantamiento del Muelle X se integra en la estrategia de la Autoridad Portuaria para reordenar y modernizar la Dársena de Pesqueros, mejorar su capacidad operativa y favorecer nuevos usos económicos y de ocio.
Esta zona del puerto ha experimentado diferentes transformaciones a lo largo del último siglo. Su configuración y utilización han ido cambiando desde sus primeros usos como zona abrigada para el fondeo de barcazas, pasando posteriormente por su utilización como puerto comercial y pesquero, hasta alcanzar su actual configuración como dársena náutico-deportiva.
La intervención forma parte de un conjunto de estrategias diseñadas para reconfigurar la dársena pesquera, modernizar sus infraestructuras y fomentar el desarrollo económico del puerto. En la documentación también se aclara que la urbanización de la zona que se generará con el adelantamiento del muelle X será tema de un futuro proyecto que también pondrá en marcha la Autoridad Portuaria de Melilla.








