El Gobierno de Melilla ha vuelto a sacar a concurso la reforma integral del pabellón polideportivo Lázaro Fernández después de que la primera licitación, convocada en 2025, quedara desierta al no presentarse ninguna empresa. La Ciudad ha optado ahora por incrementar el presupuesto para tratar de hacer más atractiva la actuación para las constructoras y pasa de los aproximadamente 1,85 millones de euros previstos inicialmente a 2,31 millones, lo que supone un incremento de alrededor del 25%.
La nueva licitación establece un plazo de ejecución de 12 y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 26 de octubre. El aumento de la dotación económica se produce después de que el procedimiento anterior no recibiera ninguna oferta. La nueva convocatoria mantiene el objetivo de acometer una intervención integral sobre un pabellón que acumula aproximadamente cuatro décadas de antigüedad y que mantiene un uso deportivo y escolar habitual.
El proyecto plantea una transformación completa del edificio, tanto desde el punto de vista funcional como de la accesibilidad y la eficiencia energética. El Lázaro Fernández es una construcción de una sola planta sobre rasante, con una superficie aproximada de 1.730 metros cuadrados, aunque dispone también de una planta semisótano destinada fundamentalmente a los vestuarios y espacios vinculados a la actividad deportiva.
El pabellón se utiliza actualmente para eventos deportivos de carácter local y de barrio y tiene además un uso escolar diario. La proximidad del pabellón Guillermo García Pezzi, de construcción más reciente y orientado principalmente al baloncesto, ha hecho que el Lázaro Fernández concentre buena parte de la actividad relacionada con fútbol sala y balonmano, según expone la memoria consultada por este periódico.
La actuación contempla intervenir prácticamente sobre todos los espacios del inmueble. En el semisótano se diseña una nueva distribución con cuatro vestuarios, dos despachos de árbitros, un almacén y una sala para el cuadro eléctrico, además de un vestíbulo central que conectará las diferentes dependencias con la pista.
Nueva pista, graderíos y equipamiento deportivo
Uno de los principales objetivos de la reforma será resolver los actuales problemas de accesibilidad. Para ello, la escalinata de la entrada principal se retranqueará respecto a la fachada para generar un nuevo vestíbulo interior cubierto situado al nivel de la acera. En este espacio se instalará un ascensor accesible con doble embarque a 180 grados, que permitirá comunicar el semisótano y la planta baja.
La medida se trasladará también a los vestuarios. El documento establece que la mitad de estos espacios podrán ser utilizados por deportistas en silla de ruedas, con duchas abiertas y bancos abatibles. Uno de los despachos destinados a los árbitros también estará adaptado.
La reforma alcanzará igualmente a la zona deportiva. Así, se prevé la sustitución del pavimento de la pista, actualmente deteriorado, así como la renovación y reconfiguración de los graderíos. En las zonas para el público se habilitarán espacios específicos para personas usuarias de silla de ruedas y se renovarán diferentes elementos y equipamientos, entre ellos las butacas, las canastas y las porterías. También está prevista la instalación de un nuevo videomarcador y de una cabina de grabación.
La planta baja será redistribuida para mejorar su funcionamiento y se contemplan siete despachos y una sala de proyección común, además de la renovación de acabados e instalaciones. Los actuales aseos serán remodelados y se incorporará un aseo adaptado independiente. También se actuará sobre el vestíbulo principal, donde se instalará una nueva cabina de conserjería con un punto de atención accesible.
Paneles solares, aerotermia y nueva cubierta
La eficiencia energética constituye otra de las áreas de actuación de esta obra. El proyecto incluye la sustitución de la actual cubierta inclinada, formada por placas de fibrocemento, por una nueva solución mediante paneles sándwich, además de mejoras en el aislamiento de las cubiertas planas.
Sobre la cubierta se instalarán 40 paneles fotovoltaicos de 540 vatios, acompañados de inversores híbridos y baterías destinadas al almacenamiento de la energía producida. En el cuarto de instalaciones existente se ubicarán tanto la instalación de aerotermia como los inversores de la instalación fotovoltaica. La intervención incluye asimismo la renovación de las instalaciones de fontanería, saneamiento, electricidad, ventilación y acondicionamiento de aire, junto con la incorporación de los sistemas exigidos por la normativa vigente.
Las obras también modificarán el aspecto exterior del pabellón mediante una intervención sobre sus fachadas, con el objetivo de actualizar su imagen. Lo que también deja claro el documento que maneja el Gobierno de Melilla es que se trata de una actuación sobre un edificio existente y no supondrá un aumento del volumen ni de la superficie construida.
El nuevo concurso representa así un segundo intento de la Administración local para acometer una reforma que afecta tanto a la estructura funcional del pabellón como a sus condiciones de accesibilidad, instalaciones, consumo energético y equipamiento deportivo. La principal diferencia respecto a la convocatoria de 2025 se encuentra en la dotación económica, ya que tras quedar aquella primera licitación sin empresas interesadas, la Ciudad ha aumentado ahora el presupuesto hasta los 2,32 millones de euros para intentar que el proyecto pueda finalmente ser adjudicado y ejecutado.








