Aena ha sacado a concurso las obras destinadas a subsanar las filtraciones y distintas patologías detectadas en el edificio de la Central Eléctrica del Aeropuerto de Melilla, una actuación que cuenta con un presupuesto de 208.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. El proyecto contempla intervenciones tanto en el exterior como en diferentes espacios interiores de este edificio, con el objetivo de recuperar sus condiciones de impermeabilidad, reparar los elementos deteriorados y evitar que vuelvan a producirse problemas de entrada de agua.
La actuación responde a las deficiencias detectadas en una infraestructura que alberga instalaciones fundamentales para el suministro y funcionamiento eléctrico del complejo. El proyecto identifica diferentes patologías relacionadas con la presencia de humedades, entre ellas filtraciones por capilaridad y entradas de agua a través de puntos singulares de la construcción, como las carpinterías exteriores y determinados encuentros entre elementos constructivos.
Los trabajos se extenderán por el perímetro exterior del edificio y entre las deficiencias detectadas figura el asentamiento de la solera perimetral, que ha provocado su separación respecto al cerramiento del inmueble y, como consecuencia, una pérdida de estanqueidad que facilita la entrada de agua.
A estos problemas se suman la aparición de fisuras y desprendimientos en el revestimiento monocapa de las fachadas, así como el deterioro de las carpinterías exteriores. Estas últimas presentan deficiencias en el sellado de las juntas, pérdida de hermeticidad y desgaste de los materiales, circunstancias que favorecen la entrada de agua de lluvia hacia el interior del edificio. El proyecto considera que estas patologías afectan tanto a la conservación del inmueble como a las condiciones de funcionamiento de los equipos e instalaciones que se encuentran en su interior.
Actuaciones en las salas técnicas
Los trabajos previstos también alcanzarán diferentes dependencias interiores de la Central Eléctrica. En la planta baja se actuará en la sala de cabinas y comunicaciones, en las salas de grupos electrógenos y de cuadros, además de en el almacén y la sala de reguladores. La presencia de humedades en estos espacios constituye uno de los principales motivos que justifican la intervención. Se trata de dependencias en las que se encuentran equipos eléctricos y sistemas necesarios para garantizar el funcionamiento de las instalaciones aeroportuarias, por lo que la actuación pretende mejorar las condiciones de conservación y reducir el riesgo asociado a la entrada de agua.
En las zonas bajo rasante se han detectado, además, deficiencias relacionadas con los sistemas de evacuación y ventilación. Las obras incluirán actuaciones destinadas a mejorar las condiciones higrotérmicas de estos recintos y a solucionar los problemas que contribuyen a la aparición o persistencia de humedades. El proyecto plantea así una actuación integral sobre el edificio, en lugar de limitarse a reparaciones puntuales. El objetivo es sellar los puntos vulnerables, corregir las deficiencias constructivas y recuperar unas condiciones adecuadas de impermeabilización y conservación.
Sin interrumpir la actividad aeroportuaria
Uno de los condicionantes de los trabajos será que deberán ejecutarse manteniendo la continuidad del suministro eléctrico y de la operativa del aeropuerto. La Central Eléctrica constituye una instalación esencial, por lo que la planificación de las obras tendrá que compatibilizar las distintas actuaciones previstas con el funcionamiento ordinario de las instalaciones.
Antes del comienzo de cada fase se delimitarán las zonas de trabajo y se habilitarán y señalizarán los recorridos o accesos alternativos que sean necesarios. El proyecto establece también que deberán mantenerse accesibles en todo momento los servicios destinados al personal del edificio.
La Central Eléctrica desempeña una función esencial dentro de las instalaciones del Aeropuerto de Melilla, al albergar los equipos relacionados con el suministro eléctrico y distintos sistemas necesarios para la operativa aeroportuaria. De ahí que el proyecto vincule las actuaciones de conservación del inmueble con la necesidad de preservar la fiabilidad de las instalaciones que se encuentran en su interior.
Las filtraciones detectadas han afectado a diferentes puntos del edificio melillenses y tienen varios orígenes. A la capilaridad se añaden las entradas de agua producidas en elementos singulares, el deterioro de las carpinterías exteriores y la pérdida de estanqueidad provocada por el asentamiento de la solera perimetral.
El deterioro de las ventanas y otros elementos de carpintería constituye uno de los puntos que serán objeto de intervención. El deficiente estado de los sellados y la pérdida de hermeticidad permiten que el agua de lluvia penetre en el edificio y genere nuevas humedades. La reparación de estos elementos se integra así en la estrategia general de impermeabilización.








