El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó a Marruecos y al Gobierno español el pasado 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, de "posibles intentos de entrada" a la ciudad autónoma durante la semana de la Fiesta del Trono, según consta en los 40 documentos sobre la crisis migratoria que el Ejecutivo hizo públicos esta tarde, según ha informado la Agencia EFE.
La nota de "alerta temprana" del CNI, de apenas dos páginas, fue remitida a las 18:26 horas del día 29 a los servicios de inteligencia marroquíes, tanto a la Dirección General de Vigilancia del Territorio como a la de Estudios y Documentación. El documento recogía mensajes localizados en grupos de WhatsApp y Facebook, entre ellos uno llamado "Asalto a la valla de Ceuta" y otro, "Ceuta Fnideq", con más de 160.000 miembros, que planificaban entradas a nado y por la valla aprovechando que las autoridades marroquíes estarían distraídas con los actos oficiales.
Ese mismo día, a las 13:52 horas, el CNI trasladó también la alerta por WhatsApp a la Delegación del Gobierno en Ceuta, advirtiendo de un llamamiento para asaltar la frontera por valla y mar a las 20:00 horas del día siguiente y cifrando en 180.000 los seguidores de los grupos implicados. Siete minutos después intentó contactar por teléfono con la jefatura de Información de la Guardia Civil (UCE-3), sin obtener respuesta inmediata.
La revelación contradice frontalmente las explicaciones que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ofreció el pasado 4 de agosto, cuando aseguró de forma tajante que "no hubo ningún informe ni aviso previo" y que ningún servicio de inteligencia, ni español ni de otro país europeo, había anticipado una entrada de esas características. Su versión chocó entonces con la de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que sí apuntaba a la existencia de avisos previos, una discrepancia que La Moncloa terminó zanjando a favor de Marlaska.
Pasividad marroquí
Los documentos desclasificados revelan además que el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Cifas) y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado constataron, pocas horas después de iniciarse la entrada masiva, la pasividad de los agentes marroquíes ante la oleada migratoria. Un informe del Cifas fechado a las 13:00 horas del día 30 de julio calificaba de "muy probable" que las autoridades marroquíes no estuvieran favoreciendo activamente el paso, "pero hayan actuado hasta ahora de forma negligente y pasiva". El mismo documento apunta a que "no se puede descartar cierto nivel de descontento" en Marruecos vinculado a la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Argelia el 20 de julio, y advierte de que Rabat podría "intentar explotar la situación generada en Ceuta en beneficio de sus intereses estratégicos". El informe daba además por "casi seguro" que la situación exigiría la activación del Ejército "a muy corto plazo".
La Policía Nacional y la Guardia Civil detectaron el mismo cambio de actitud de las autoridades marroquíes a partir del 30 de julio, en contraste con la colaboración de los días previos. El instituto armado advirtió de que Marruecos "está permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza", mientras que en un informe posterior la Guardia Civil constató un "cambio de actitud" de las fuerzas marroquíes hacia los migrantes, evitando la represión durante la Fiesta del Trono, en lo que atribuye también a una posible reacción por la visita de Sánchez a Argelia.
Ya el 29 de julio, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional alertó de "una posible relajación temporal del control fronterizo marroquí", una hipótesis trasladada a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga lo ocurrido en Ceuta. Al mediodía del 30 de julio, con la situación desbordada en la playa de El Tarajal, ambos cuerpos describieron ya un "evento migratorio masivo" con "riesgo de colapso extremo" de carácter inmediato.
La polémica se reavivó este mismo miércoles en el Congreso, donde Marlaska pidió al PP "no generar bulos" sobre un supuesto aviso de la CIA al CNI y sostuvo que los informes previos solo hablaban de un "incremento ligeramente superior" de entradas a nado, negando de nuevo cualquier previsión sobre lo ocurrido el 30 de julio. Los diputados del PP le acusaron de "negligencia dolosa y mala fe".
El diputado popular Miguel Tellado fue más allá al acusar al director adjunto operativo de la Guardia Civil, actualmente imputado, de haber manipulado el informe remitido a la Audiencia Nacional sobre lo sucedido en Ceuta para, según su versión, proteger a Marruecos. Vox, por su parte, reprochó al Ejecutivo que permitiera a Rabat instalar una puerta en una zona de soberanía española utilizada para bloquear las devoluciones de migrantes marroquíes.
Los documentos desclasificados también recogen que, dos días antes, el 27 de julio, la propia Delegación del Gobierno en Ceuta ya había convocado una reunión urgente con Policía Nacional y Guardia Civil "para tema nadadores".








