El curso escolar 2026-2027 arranca mañana miércoles 9 de septiembre en Melilla para los estudiantes de Educación Especial, Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato de nuestra ciudad.
Los centros educativos ya lo tienen todo preparado para recibir a los alrededor de 20.000 estudiantes, después de las vacaciones de verano, en un curso que vuelve a estar marcado por las reivindicaciones de los sindicatos y por la necesidad de mejorar las condiciones de las aulas.
El profesorado, por su parte, se incorporó a sus puestos el pasado 1 de septiembre para preparar el regreso de los estudiantes y organizar el nuevo año académico.
La directora Provincial, Elena Fernández Treviño, trasladó a El Faro un mensaje de “ánimo y reconocimiento” a los docentes, asegurando que todo está preparado para el comienzo de las clases. Treviño destacó además la dedicación, el compromiso y la vocación del profesorado, garantizando el respaldo de la Dirección Provincial durante el nuevo curso, que afronta con “normalidad, ilusión y confianza”.
Por lo pronto, uno de los principales asuntos sobre la mesa es la evolución del número de alumnos y su posible repercusión en las ratios de las aulas. Un descenso de la natalidad, sumado al cierre de la frontera, que se hace notar en una reducción en el número de alumnos que se refleja año tras año.
Cabe recordar como en 2019, con la frontera abierta, se registraban alrededor de 1.100 nacimientos al año, mientras que actualmente la cifra se sitúa aproximadamente en la mitad. Esta evolución ya empieza a reflejarse en las aulas: mientras este curso han terminado sexto de Primaria unos 1.200 alumnos, en Infantil de tres años han comenzado alrededor de 600.
Para los sindicatos, el descenso de la natalidad que está experimentando Melilla debe convertirse en una oportunidad para mejorar las condiciones de la enseñanza.
En el caso del sector de Educación de la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) de Melilla esta diferencia debería permitir reducir el número de estudiantes por aula y mejorar la calidad educativa, después de años en los que, según denuncia la organización, los centros han tenido que afrontar ratios elevadas con recursos limitados.
Por su parte, la Federación de Enseñanza del sindicato Comisiones Obreras en Melilla reclama que la reducción del alumnado sirva para mejorar las ratios y mantener los grupos, y no para eliminar líneas. Una petición que extiende al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Por su parte, CCOO considera estas explicaciones demasiado generales. Además, reclama que este tipo de cambios se comuniquen con suficiente margen para que los profesores puedan organizar su actividad y conocer de antemano cuáles serán sus condiciones laborales.
Otra de las cuestiones que preocupa a sindicatos como CSIF y CCOO es la reducción de las horas destinadas a prácticas y desdobles de laboratorio en materias como Física y Química y Biología y Geología.
Por su parte, la Asociación Melillense para la Enseñanza y la Divulgación de la Física y la Química (Amefyq) también ha manifestado su "profunda preocupación" al respecto.
Una situación que califican de "particularmente preocupante" ya que alegan que en algunos centros educativos estas horas se han reducido de forma considerable o incluso "han desaparecido por completo", dejando al alumnado sin sesiones específicas destinadas al trabajo experimental.
Desde la asociación quieren recordar que el laboratorio no es una actividad complementaria ni un recurso prescindible, sino una "parte esencial" de la enseñanza de las ciencias. La Amefyq destaca que la física y la química son disciplinas eminentemente experimentales, por lo que algunas cuestiones como observar, medir, formular hipótesis, experimentar, analizar resultados y extraer conclusiones forman parte del propio aprendizaje científico y de las competencias que el alumnado debe adquirir.
"Pretender desarrollar determinadas prácticas experimentales con grupos que pueden acercarse a los 30 alumnos dificulta enormemente garantizar unas condiciones adecuadas de trabajo y seguridad. Los desdobles permiten trabajar con grupos más reducidos, facilitando la manipulación del material, la supervisión del profesorado y una participación real del alumnado en las experiencias".
Además, insisten en que una práctica de laboratorio no comienza cuando los estudiantes entran en él, sino que existe un importante trabajo previo y posterior por parte del profesorado, como diseñar y adaptar las experiencias a los recursos disponibles, preparar materiales y reactivos, organizar los puestos de trabajo, garantizar las condiciones de seguridad y mantener adecuadamente las instalaciones. Recuerdan que todo ello requiere tiempo, planificación y recursos humanos suficientes.
"Entendemos las dificultades derivadas de unos cupos de profesorado limitados y respetamos la autonomía organizativa de los centros educativos. Sin embargo, consideramos que la falta de recursos no puede terminar convirtiendo la enseñanza experimental en la parte sacrificada del currículo. Si nuestro alumnado debe adquirir competencias científicas mediante la experimentación, corresponde a la Administración educativa garantizar las condiciones necesarias para que pueda hacerlo".
Lamentan como esta situación supone, además, un "evidente retroceso" respecto al esfuerzo realizado durante años por numerosos docentes y departamentos para acercar la ciencia experimental al alumnado de Melilla y fomentar las vocaciones científicas entre nuestros jóvenes.
Por todo ello, desde la Amefyq solicitan a la Dirección Provincial que reconsidere esta situación y adopte las medidas necesarias para recuperar y garantizar las horas destinadas a prácticas y desdobles de laboratorio.
"No se trata únicamente de disponer de más horas. Se trata de decidir qué enseñanza de las ciencias queremos ofrecer a nuestros jóvenes. Porque la Física y la Química no se aprenden únicamente en una pizarra o en un libro. La ciencia también se observa, se mide, se experimenta y se descubre. Defender el laboratorio es defender una enseñanza científica de calidad para el alumnado de Melilla".
Educación infantil
En cuanto al personal educativo, el reparto por los centros de los 75 técnicos de Educación Infantil se está realizando estos días. Un procedimiento similar se está llevando a cabo con los 25 cuidadores de los distintos centros educativos.
Además, la incorporación de los 17 enfermeros escolares está en marcha para quedar resuelto estos días.
Respecto a las infraestructuras, el área de Educación del Gobierno local comunicó que la escuela Dolores Bartolomé pueda estar terminada durante el nuevo curso, aunque no llegará a tiempo para el inicio de las clases.
Material
Según el análisis de precios de idealo, la vuelta al cole 2026 cuesta 505,16 euros por alumno si se compran libros de texto en papel. Aunque el incremento respecto al año pasado es moderado, de apenas un 0,78 %, si se amplia la mirada no hay lugar a dudas de que preparar el regreso a las aulas es hoy notablemente más caro que hace solo unos años.
Uno de los principales preparativos es la compra de los libros de texto y el material escolar. Algunas familias han optado por adelantarse y reservar los libros al finalizar el curso pasado, mientras que otras todavía tienen pendiente recogerlos y completar las compras durante estos primeros días de septiembre.
A los libros se suman los uniformes y el resto del material escolar, desde mochilas y estuches hasta cuadernos y otros productos necesarios para el nuevo curso.
Situación en Ceuta
Más de 12.800 alumnos han comenzado hoy martes en Ceuta su "atípica" vuelta al cole, que está transcurriendo sin incidentes, marcada por las medidas de seguridad en el interior de los colegios motivadas por la crisis que afecta a la autonomía ceutí desde finales de julio.
Un total de 12.870 alumnos debían acudir hoy a las aulas, de los que 1.998 son alumnos de Infantil, 5.337 de Primaria, 4.501 de Secundaria y 1.034 de Bachiller en los trece centros públicos de la ciudad, los seis colegios públicos-concertados y los seis institutos. En total, lo ha hecho el 70 % del alumnado caballa.
Por otro lado, el Gobierno de Ceuta ha decidido posponer el inicio de la actividad en las escuelas infantiles de titularidad municipal, a las que acuden niños de 0 a 3 años, ante la situación que se está viviendo. En un comunicado, la Consejería de Educación, Cultura y Juventud del Gobierno autonómico determinó que las escuelas infantiles Nuestra Señora de África y Juan Carlos I no inicien su actividad lectiva con alumnado al menos hasta el próximo 28 de septiembre.
La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, se encuentra hoy en la ciudad autónoma para seguir esta apertura del curso académico.








