La Guardia Civil ha recibido la orden de no conceder nuevas vacaciones ni permisos a los agentes destinados en Ceuta y Melilla hasta nueva orden ante el aumento de la presión migratoria.
Así lo ha confirmado la propia Comandancia de la Guardia Civil en Melilla a preguntas de este medio. “En la Guardia Civil no se ha suspendido nada”, señala. La orden recibida establece que al personal destinado en Ceuta y Melilla “no se les concederá vacaciones y permisos hasta nueva orden”. La medida, por tanto, afecta a las nuevas solicitudes. No a quienes ya tenían sus vacaciones o permisos autorizados.
La instrucción parte de la Dirección General de la Guardia Civil y está relacionada con el incremento de la presión migratoria registrado en las dos ciudades autónomas. Según el oficio al que ha tenido acceso EFE, firmado por el director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, Manuel Llamas, se establece que el esfuerzo operativo que se está realizando "se ve mermado, de forma significativa, por el disfrute de vacaciones en periodo estival y permisos de asuntos particulares".
El objetivo es mantener una cobertura suficiente de los servicios en ambas fronteras. Y, para ello, la Guardia Civil ha decidido limitar temporalmente la concesión de nuevas "vacaciones, permisos ni licencias".
La orden llega después de los últimos episodios de presión migratoria registrados en Ceuta y Melilla. En los últimos días, la situación ha obligado a mantener un dispositivo reforzado en las zonas fronterizas y a permanecer atentos ante posibles nuevos intentos de entrada.
En Ceuta, la medida tiene además otra consecuencia. La Comandancia General de Ceuta ha ordenado la cancelación de los permisos de los militares destinados en la ciudad autónoma a partir del próximo jueves, 13 de agosto. Una decisión diferente a la adoptada en Melilla que de momento no se ven afectados.
La senadora por Melilla Isabel Moreno ha criticado la decisión del Ministerio del Interior. Moreno ha acusado al Gobierno de “quitar las vacaciones y permisos” a los guardias civiles de Ceuta y Melilla y ha reclamado más refuerzos para hacer frente a la situación en las fronteras.
A su juicio, el Gobierno está “exprimiendo a los que ya están al límite” en lugar de optar por otra solución ante el aumento de la presión migratoria. Mientras denuncia las restricciones para los agentes de Ceuta y Melilla, asegura que el presidente y su Ejecutivo se encuentran “de vacaciones”. La senadora también habla de un “abandono total de la frontera, de nuestra integridad territorial, de España y de Europa”. Concluyó calificando al Gobierno de “indigno de esta gran nación”.
En Melilla, por tanto, los agentes que ya tenían sus vacaciones o permisos autorizados pueden disfrutarlos. Los nuevos, en cambio, quedan en espera hasta que llegue una nueva instrucción.








