La Casa Regional de Ceuta en Melilla sigue con preocupación la situación que atraviesa la ciudad autónoma tras la llegada masiva de migrantes. Su presidente, Ramón de la Cruz, conoce de cerca lo que está ocurriendo. Parte de su familia vive allí y ha viajado a Ceuta estos días. Asegura que la situación “se está poniendo peor”. “Necesitamos que España y los gobernantes miren hacia el norte de África”
De la Cruz explica que durante su estancia en Ceuta percibió una ciudad más controlada por la presencia policial debido a los actos por la Virgen de África. Sin embargo, señala que el escenario habría cambiado. “Actualmente, está desbordado”, afirma. Sus familiares le han trasladado una imagen muy distinta a la normalidad.
“Ahora mismo la ciudad es un caos”, asegura. Habla de inseguridad durante la noche, de peleas y de vecinos que tienen miedo de salir a la calle. También pone el foco en las playas. Según cuenta, los ceutíes no pueden utilizar con normalidad estos espacios y servicios porque están ocupados por personas migrantes. Menciona las sombrillas, las duchas y distintos lugares de jardines y playas donde algunas personas se refugian.
Pero el problema ya no se limita a determinadas zonas. “Antes eran solamente los barrios periféricos, pero es que ya es todo. Ya es el centro, el puerto, todo, todo”, señala.
Manifestación
El domingo, miles de personas salieron a la calle en Ceuta para reclamar una respuesta ante la situación. Ramón de la Cruz hace una valoración positiva de la protesta. A su juicio, sirvió para “dar un toque de atención al Gobierno” y reclamar que la ciudad vuelva a recuperar su ritmo habitual.
Y destaca un elemento que considera importante. La concentración no estuvo marcada, según explica, por partidos políticos ni por religiones. “Todo el mundo fue a una”, resume.
Para De la Cruz, Ceuta necesita apoyo y una mayor presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. También reclama un refuerzo de las fronteras.
La situación está generando tensión. Pero confía en que no termine afectando a la convivencia entre las distintas comunidades. Insiste en diferenciar entre las personas musulmanas que forman parte de la sociedad ceutí y quienes han llegado recientemente desde el país vecino. “No debería haber ningún tipo de enfrentamiento entre las religiones”, sostiene.
Un aviso para Melilla
Ramón de la Cruz considera que lo ocurrido en Ceuta debe servir de aviso para Melilla. “Muchas veces en Ceuta y Melilla se tienen que mirar con un espejo”, afirma. Asegura que en Melilla la situación está “mucho más controlada”, pero espera que la ciudad no tenga que vivir algo similar.
Recuerda escenas que le llamaron la atención durante su estancia en Ceuta: limitaciones en la venta de pan, colas en supermercados y presencia de militares en las entradas de comercios próximos al puerto. Percibió un ambiente diferente al de otros agostos.
Como presidente de la Casa Regional de Ceuta en Melilla, su mensaje para los ceutíes es directo. “Mucha fuerza”. Y pide al Gobierno que tenga en cuenta a la ciudad y refuerce los medios para evitar que vuelva a repetirse.








