El secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Melilla, Jesús Ruiz Barranco, ha reclamado este viernes a la Delegación del Gobierno mayor celeridad para informar a los melillenses sobre la situación en la frontera, cerrada desde la noche del jueves tras un intento de entrada masiva de cientos de jóvenes marroquíes por el perímetro fronterizo.
Ruiz Barranco ha explicado que la UIP y la UPR utilizaron durante la jornada del jueves medios disuasorios de dispersión de masas para contener el intento de entrada. Según ha detallado, parte de las personas lograron entrar a nado por la zona del Espigón Dique Sur, aunque el sindicato asegura no disponer todavía de un registro oficial de cuántas personas accedieron de forma irregular a la ciudad.
El portavoz del SUP ha lamentado que la Delegación del Gobierno no haya facilitado datos concretos sobre el número de migrantes que finalmente entraron a nado, y ha pedido a la institución mayor rapidez a la hora de explicar la situación a la población de Melilla.
Según ha detallado, el dispositivo policial desplegado durante la crisis ha movilizado prácticamente a la totalidad de la plantilla conjunta de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local en la ciudad, que ronda los 1.500 efectivos, a pesar de que parte de los agentes se encuentra actualmente de vacaciones. Ruiz Barranco ha añadido que algunos compañeros se han presentado de forma voluntaria para reforzar el dispositivo y evitar una entrada masiva similar a la registrada en Ceuta.
El responsable sindical ha descrito la situación como un "drama humanitario", con personas que llevan esperando desde la noche del jueves en condiciones complicadas, entre ellas niños pequeños y personas enfermas. A ese escenario se suma el colapso de la Operación Paso del Estrecho (OPE), con viajeros procedentes de la península varados en la frontera tras horas de viaje por carretera y en barco.
Ruiz Barranco ha recordado que el sindicato ya advirtió hace dos semanas, en un comunicado, de que la sentencia del Tribunal Supremo que anuló los rechazos en frontera a personas interceptadas en el mar podía derivar en un episodio como el actual. A su juicio, tanto las autoridades marroquíes como el Gobierno de España deberían haber previsto esta situación. El portavoz ha señalado además que el aumento de la presión migratoria está generando una sobrecarga de trabajo en la unidad de extranjería y en los agentes de seguridad ciudadana y policía científica destinados en Melilla.
Preguntado por la coordinación humanitaria con otras entidades, Ruiz Barranco ha respondido que, por el momento, solo están desplegados policías locales y los servicios asistenciales disponibles, y ha insistido en que la prioridad de los cuerpos de seguridad es proteger la frontera y garantizar la seguridad de los ciudadanos que se encuentran en la zona.
Según informó este medio, el paso fronterizo de Beni Enzar permanece cerrado desde la noche del jueves, cuando quedó inoperativo por los intentos de entrada irregular, lo que ha provocado la acumulación de cientos de vehículos y viajeros de la OPE.
La Delegación del Gobierno indicó que el dispositivo especial de seguridad finalizó pasadas las siete y media de la mañana de este viernes, aunque todavía no ha facilitado una cifra definitiva de migrantes que hayan accedido a la ciudad. La institución desmintió además el dato de "400, como mucho" que había ofrecido la noche anterior el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, al considerar que esa cifra no se ajustaba a los datos disponibles por las fuerzas de seguridad en ese momento. El Dique Sur permanece también cerrado al tránsito.








