Solucionar el deterioro que presenta el colegio Juan Caro Romero de Melilla y garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de sus instalaciones. Ese es el objetivo que se ha marcado el Gobierno autonómico tras sacar a concurso la reparación de la cubierta del pabellón deportivo y del muro perimetral del centro educativo, una actuación valorada en algo más de 149.600 euros.
De hecho, el proyecto contempla una intervención integral sobre esos dos elementos más afectados e incluye la renovación de una parte de la pista deportiva exterior, que deberá ser reconstruida una vez ejecutadas las obras sobre el muro. La actuación responde al avanzado estado de desgaste detectado en ambas infraestructuras, con patologías constructivas que, según recoge la memoria técnica, comprometen la estabilidad, la estanqueidad y la adecuada conservación del inmueble. El objetivo es restituir las condiciones de seguridad y funcionalidad del complejo educativo antes de que los daños continúen agravándose.
Uno de los principales focos de actuación será el muro perimetral del colegio, donde los técnicos han detectado problemas especialmente relevantes en el tramo que linda con la calle Canteras de Pablo Pérez. En esta zona se ha producido el desplome parcial de la tapia como consecuencia de los empujes ejercidos por las tierras situadas en el exterior, una situación agravada por el crecimiento incontrolado de vegetación sobre la coronación de la estructura.
Deficiencias y filtraciones
La documentación señala que este proceso ha provocado un desplazamiento aproximado de 20 centímetros en el muro, circunstancia que hace necesaria una intervención para garantizar su estabilidad. A ello se suma el deterioro observado en el tramo situado junto a la calle Pedro de Mendoza, donde el revestimiento protector del hormigón ha desaparecido en numerosos puntos, dejando al descubierto las armaduras metálicas, que presentan corrosión.
Para solucionar estos problemas, el proyecto contempla la demolición de la coronación del muro existente y la ejecución de una nueva reforzada. Sobre ella se renovará la valla metálica perimetral, de características y altura similares a la actual, que quedará fijada mecánicamente a una nueva viga de atado con el objetivo de reforzar la estabilidad del conjunto.
La otra gran actuación se desarrollará sobre la cubierta del pabellón deportivo del colegio, que presenta importantes problemas de filtraciones de agua. Tanto es así que las humedades se producen principalmente a través de las juntas de los paneles tipo sándwich que conforman la cubierta, muchos de los cuales muestran un importante grado de oxidación y deterioro.
Los técnicos también han constatado que el crecimiento de arbustos y vegetación en las juntas ha dificultado la correcta evacuación del agua de lluvia, favoreciendo la apertura de las uniones entre los paneles y aumentando las filtraciones. Ante esta situación, parte de la estructura metálica portante ha comenzado a sufrir procesos de oxidación que, aunque todavía no comprometen la resistencia del conjunto, requieren una actuación preventiva para frenar ese deterioro.








