La Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) ha participado en la Asamblea General de la CEOE celebrada en Madrid, un encuentro que ha congregado a representantes del tejido empresarial español para analizar la situación económica actual, los retos de competitividad y las prioridades del sector productivo.
Según recoge la nota de prensa difundida por la organización melillense, la participación de la CEME ha servido para reforzar la presencia del empresariado local en los principales foros de representación empresarial del país y para trasladar la realidad económica de Melilla a los espacios de diálogo nacional.
Durante la jornada se abordaron cuestiones relacionadas con la mejora del entorno regulatorio, el impulso de la inversión, la internacionalización empresarial y la necesidad de reforzar la competitividad en un contexto económico cada vez más globalizado.
La organización empresarial destacó además el simbolismo de la presencia institucional vinculada a Melilla en este encuentro, subrayando la importancia de mantener la conexión entre el empresariado melillense y las principales organizaciones empresariales de ámbito estatal.
La CEME considera que este tipo de foros contribuyen a consolidar su papel como interlocutor de referencia para las empresas de la ciudad, permitiendo que las necesidades y propuestas del tejido productivo melillense estén presentes en los debates económicos de alcance nacional.
El absentismo laboral
Más allá de los asuntos abordados oficialmente durante la Asamblea, uno de los temas que más inquietud genera actualmente entre los empresarios es el incremento del absentismo laboral. Así lo ha trasladado el presidente de la CEME, Enrique Alcoba, en declaraciones a El Faro de Melilla.
Alcoba explicó que los costes derivados de las bajas laborales están alcanzando cifras que preocupan seriamente a las organizaciones empresariales de todo el país. Según indicó, actualmente el sistema soporta un gasto anual cercano a los 33.000 millones de euros.
De esa cantidad, alrededor de 17.000 millones son asumidos directamente por las empresas a través de las cotizaciones y costes asociados, mientras que otros 16.000 millones recaen sobre la Seguridad Social.
El presidente de la patronal melillense señaló que esta situación no es nueva, sino que se ha ido agravando progresivamente durante los últimos años. En concreto, indicó que desde la pandemia las cifras han experimentado incrementos continuados, lo que está generando una creciente preocupación entre el tejido empresarial.
A juicio de Alcoba, el problema ha alcanzado una dimensión que ya no puede considerarse coyuntural. Según manifestó, diariamente faltan a sus puestos de trabajo alrededor de 1,3 millones de trabajadores en toda España, una circunstancia que repercute directamente en la actividad económica y en la organización de las empresas.
“Está llegando a unas cifras que nos están preocupando muchísimo porque esto es insostenible”, afirmó el dirigente empresarial, quien insistió en la necesidad de que las administraciones y los agentes implicados estudien posibles soluciones para corregir esta tendencia.
Una situación que afecta a todos los sectores
El presidente de la CEME aseguró que las consecuencias del absentismo laboral no se limitan a una actividad concreta, sino que afectan a la práctica totalidad de los sectores económicos.
En este sentido, señaló que la falta de profesionales también se deja sentir en ámbitos especialmente sensibles como el sanitario, donde la escasez de personal constituye una preocupación recurrente.
Para Alcoba, la situación requiere un análisis serio y riguroso que permita diferenciar cada caso concreto, aunque considera imprescindible adoptar medidas que contribuyan a reducir el impacto que las ausencias laborales están teniendo sobre la actividad productiva.
El representante empresarial evitó entrar en propuestas específicas, pero sí insistió en que el fenómeno se ha convertido en un problema generalizado que está generando importantes dificultades organizativas y económicas para las empresas españolas.
Desde su punto de vista, se trata de una cuestión que debe abordarse con responsabilidad, teniendo en cuenta tanto los derechos de los trabajadores como la viabilidad de las empresas.
La reapertura comercial con Marruecos, fuera del debate empresarial
Durante la conversación con este periódico también se planteó la posibilidad de una reapertura plena de las relaciones comerciales con Marruecos y su eventual impacto en la economía melillense.
Sin embargo, Alcoba dejó claro que se trata de una cuestión que excede las competencias de las organizaciones empresariales y que corresponde exclusivamente a los gobiernos de España y Marruecos.
El presidente de la CEME recordó que las principales organizaciones empresariales nacionales han tenido la oportunidad de conocer de primera mano la situación de Melilla. En los últimos años han visitado la ciudad representantes de la CEOE, de Cepyme y de la Asociación de Trabajadores Autónomos, quienes han podido comprobar las particularidades que afronta el tejido productivo local.
No obstante, insistió en que la búsqueda de soluciones en materia de relaciones bilaterales y comercio transfronterizo corresponde a las administraciones públicas de ambos países.
Por ello, evitó realizar valoraciones sobre posibles escenarios futuros y se limitó a señalar que los empresarios son conscientes de la realidad existente, aunque la capacidad de decisión se encuentra en el ámbito político e institucional.
Las dificultades de las pequeñas empresas
Otro de los asuntos destacados por Alcoba fue la situación que atraviesan las pequeñas empresas, tanto en Melilla como en el conjunto del país.
Según explicó, la estructura empresarial española está formada mayoritariamente por negocios de reducido tamaño. En concreto, señaló que aproximadamente el 98% de las empresas cuentan con menos de cinco trabajadores.
Esta realidad hace que muchas de ellas tengan mayores dificultades para afrontar los incrementos de costes, las exigencias administrativas y los cambios que se producen en el mercado.
El presidente de la CEME advirtió de que en los últimos años se han perdido cerca de 20.000 pequeñas empresas, una cifra que, a su juicio, refleja las dificultades que atraviesa este segmento del tejido productivo.
Mientras tanto, aseguró que las grandes compañías continúan aumentando su tamaño y capacidad de mercado, lo que amplía la diferencia existente entre ambos modelos empresariales.
Alcoba considera que muchas pequeñas empresas se ven obligadas a buscar fórmulas de colaboración, integración o asociación para poder mantenerse competitivas en un entorno cada vez más exigente.
El comercio urbano, entre los más afectados
Dentro de ese contexto, el presidente de la patronal melillense destacó especialmente la situación que atraviesan los negocios ubicados en los centros urbanos.
A su juicio, este tipo de establecimientos se encuentran entre los más expuestos a las dificultades económicas y a los cambios en los hábitos de consumo, factores que complican su viabilidad y crecimiento.
Aunque reconoció las singularidades que presenta Melilla, especialmente por su condición fronteriza, Alcoba insistió en que muchos de los problemas que afectan a las empresas locales son compartidos con el resto del territorio nacional.
En este sentido, señaló que cuestiones como el absentismo laboral, las dificultades de las pequeñas empresas o la pérdida de competitividad no son exclusivas de la ciudad autónoma, sino que forman parte de una realidad que se extiende por toda España.
Melilla mantiene su voz en los foros nacionales
Pese a las dificultades descritas, la participación de la CEME en la Asamblea General de la CEOE ha servido para reafirmar la presencia de Melilla en los espacios donde se debaten las principales cuestiones económicas del país.
La organización empresarial considera fundamental mantener una interlocución permanente con las entidades nacionales para trasladar las necesidades específicas de la ciudad y contribuir al diseño de políticas que favorezcan la actividad económica.
La asistencia al encuentro celebrado en Madrid supone, según la propia entidad, una oportunidad para fortalecer la representación del empresariado melillense y seguir defendiendo los intereses de las empresas locales en un escenario marcado por desafíos como la competitividad, la evolución del mercado laboral y las dificultades que afrontan las pequeñas y medianas empresas.
En ese contexto, la preocupación por el absentismo laboral y por la situación de los pequeños negocios se ha convertido en uno de los principales mensajes trasladados por la patronal melillense, que reclama soluciones para garantizar la sostenibilidad del tejido empresarial y evitar que las dificultades actuales continúen agravándose en los próximos años.








