La escritora melillense Encarna León leyó el pasado día 11 su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, institución de la que fue nombrada Académica Correspondiente por Melilla el pasado noviembre.
El acto, celebrado en el Instituto Luis de Góngora de la capital cordobesa, concluyó con la imposición de la medalla de la institución por parte de su presidente, Bartolomé Valle Buenestado.
La sede habitual de la Academia se encuentra actualmente en obras, por lo que la sesión tuvo lugar en el Instituto Luis de Góngora, en la calle Claudio Marcelo, junto a la Plaza de las Tendillas. El acto, que sustituyó a la reunión semanal ordinaria de la institución, estuvo presidido además de por Valle Buenestado por la secretaria de la Academia, María del Sol Salcedo Morilla.
Fue precisamente Salcedo quien se encargó de presentar a la nueva académica con una semblanza de su trayectoria. Repasó su llegada a Melilla a los ocho años, su temprana vocación literaria, forjada escuchando a su padre recitar a Rubén Darío, Espronceda y Zorrilla, y el vínculo profundo que la une a la ciudad. "A partir de ese momento, se convirtió en la ciudad de sus sueños; no es que Melilla la adoptara, es que ella adoptó a Melilla", señaló la secretaria, que cifró en tres las grandes pasiones de la obra de León: la poesía, Granada y Melilla.
El nombramiento, aprobado el 15 de noviembre de 2024, fue impulsado por tres académicos numerarios: el vicepresidente Manuel Gahete Jurado, la secretaria María del Sol Salcedo Morilla y el director del Instituto de Estudios Gongorinos, Antonio Cruz Casado. En su discurso de ingreso, titulado Melilla. Pasión mediterránea, León trazó el paralelismo entre la Melilla antigua, asentada en el promontorio peninsular, y la ciudad moderna que creció al pie de sus murallas.
La académica recurrió al libro de Carmen Conde "Empezando la vida. Memoria de mi infancia en Melilla (1914-1920)" para ilustrar cómo la primera Melilla fue perdiendo población y sufriendo deterioro a medida que crecía la segunda. También recordó la recuperación posterior de ese enclave histórico, reconocida con el Premio Europa Nostra en 1999.
El reconocimiento de Encarna León llega avalado por una dilatada trayectoria literaria y cultural. Nacida en Granada en 1944, León llegó por primera vez a Melilla en 1952, de la mano de su padre, y regresó definitivamente en 1967. Desde entonces, la ciudad ha sido el eje de su vida y de buena parte de su obra.
Maestra durante 44 años (38 de ellos en Melilla, los últimos doce en el IES Miguel Fernández), inició su actividad literaria en 1984 con la publicación de su primer poemario, Este caudal de mis palabras mudas, editado por Torremozas en Madrid. Desde entonces ha publicado 37 obras entre poesía, narrativa, plaquettes poéticas, antologías y literatura infantil y juvenil, un corpus que la sitúa entre las voces más prolíficas y comprometidas con la cultura melillense. Su labor trasciende lo estrictamente literario.
León ha colaborado durante décadas en revistas literarias, prensa, radio y televisión, y durante diez años mantuvo una colaboración fija con la Cadena SER Melilla en el programa cultural Artificios. También ha impulsado proyectos propios, como el ciclo Escritores melillenses en la diáspora, y ha trabajado con distintas consejerías de la Ciudad Autónoma en la difusión de la cultura local.
Entre los reconocimientos acumulados a lo largo de su carrera figuran la distinción de Melillense del Año otorgada por la Casa de Melilla en Granada, la creación en 2001 del Premio Internacional de Relato Corto que lleva su nombre, promovido por la Consejería de Educación, el nombramiento como pregonera oficial de la Semana Santa de Melilla en 2003, la primera mujer en ocupar ese papel, y la inauguración de un colegio de educación infantil y primaria con su nombre. Fue además finalista del XXIV Premio Andalucía de la Crítica en 2018.
El presidente de la Academia aprovechó el acto para plantear una posible visita de académicos de número y correspondientes a Melilla, con el objetivo de estrechar los vínculos entre ambas ciudades. Tras la ceremonia, los asistentes se trasladaron al cercano Real Círculo de la Amistad de Córdoba, donde se prolongó el encuentro.








