Asociaciones, organismos y familias se han reunido en el Hotel Melilla Puerto para tratar cuestiones relativas al Programa de Acogimiento Familiar y Adopción. El objetivo del proyecto es desinstitucionalizar al mayor número de menores posible e introducirlos en un nuevo entorno familiar. Asimismo, el lema del encuentro ha sido “Érase una vez una familia… Historias que cambian vidas”.
En representación del Gobierno de la Ciudad Autónoma, Hassan Driss Bouyemaa, presidente de Emvismesa, ha deseado primero una pronta recuperación a la consejera de Políticas Sociales y Salud Pública Randa Mohamed quien, por motivos de salud, no ha podido asistir al acto. El tema central de las jornadas han sido las familias y los menores que se encuentran actualmente en los centros institucionales de Melilla.
Aproni es la organización encargada de gestionar el programa, coordinando a miembros del Tercer Sector con las instituciones y orientando a las familias para acoger a niños institucionalizados. Hace una década aproximadamente, el director de Emvismesa hizo una presentación relativa a este asunto. Ha señalado que “lo interesante es que nos dediquemos a sacar a niños y niñas de las instituciones y que estén envueltos dentro de un núcleo familiar, que es lo más importante”.
Por su parte, Javier Francisco Soria Zaragoza, director general del Menor y la Familia en Melilla, ha resaltado que este trabajo comenzó de manera oficial en 2024 tras la presentación del organismo a una convocatoria del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Sin saberlo, esta inscripción supondría “un antes y un después” en la ciudad. En principio, la duración del programa será de tres años “con vocación de consolidación”.
La Junta de Andalucía ha cedido a la entidad especializada las competencias para intervenir en el territorio. En la ciudad autónoma, son más de 200 los menores tutelados repartidos entre el Centro de Acogida de Menores La Purísima, el Centro Asistencial de Melilla o La Divina Infantita. En este momento, el programa arranca con la implementación del nuevo equipo en la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública y con la delegación de competencias al servicio que ofrece Aproni.
Jaime Fernández Portillo, director general de la Fundación Internacional Aproni, ha resaltado que la entidad empezará a desenvolverse en la Dirección General del Menor y la Familia, y que “vamos a intentar compartir y poner a disposición de la Ciudad Autónoma todas nuestras experiencias y todos nuestros bagajes”. Llevan cerca de treinta años intercediendo para proteger a menores.
En Melilla, pondrán en marcha un proyecto piloto para sacar a los niños y niñas de los centros a través de medidas como el acogimiento familiar o la adopción abierta entre otras. Previamente, se ha elaborado un estudio prospectivo sobre “la realidad que tiene la ciudad autónoma de Melilla en cuanto a menores potencialmente en situación de desamparo”. Después, se abordó también el sistema de protección actual, y las conclusiones fueron que esta realidad es compleja.
“Montamos un proyecto que gira en torno al pilotaje, venimos a pilotar las posibilidades que todo el espectro de medidas que hoy la ley española de protección del menor permite, y hasta qué punto tienen recorrido aquí en Melilla”, ha expresado Fernández Portillo. Para acoger a un menor, se tienen en cuenta diversos aspectos en los que se valora la idoneidad de las familias. Una parte importante de los procedimientos es de carácter administrativo.
Hay, además, distintos tipos de acogimiento. Algunos de urgencia, otros más simples o permanentes, y en función de cada modalidad, hay un periodo determinado de tiempo de acogida. De urgencia son unos meses, la permanente no tiene limitación alguna, y la simple va de seis meses a dos años. Varía según el perfil de las familias y de la capacidad que tengan para sostener dicha acogida.
“Siempre decimos que no elegimos menores para familias, sino que elegimos familias para menores”. El requisito fundamental es, para el director general de Aproni, “tener muy claro que lo que van es a trabajar, a abrir su hogar y su corazón a menores que lo único que necesitan es tener un entorno evolutivo normalizado para poder desarrollarse como lo que son, niños y niñas que les ha tocado vivir una situación que no les corresponde”. Cree que los adultos son, en definitiva, quienes deben hacerse cargo de la situación.
Si hay intencionalidad, ha asegurado, se puede dar con la manera de colaborar. Los profesionales que se van a sumar al equipo de la Consejería trabajarán en sensibilización y valoración pero harán, del mismo modo, un seguimiento a las familias que formalicen la acogida. Entre ellos, psicólogos y trabajadores sociales que estarán a su disposición todos los días en cualquier momento. “El apoyo es continuo”, ha concluido.
Pueden ponerse en contacto con el programa a través del teléfono 951 504 075 o al 673 167 855, y por el correo electrónico acogimientoyadopcionmelilla.es. Desde la Ciudad Autónoma esperan que, con esta nueva alianza, se avance de manera considerable en la protección de menores institucionalizados, dándoles una oportunidad para empezar de nuevo en un entorno familiar seguro.








