La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza ha cifrado en alrededor de 30 los contenedores quemados durante el último mes en distintos puntos de Melilla. Así lo aseguró este martes el consejero Daniel Ventura, quien lamentó que varios de estos recipientes formaban parte del proceso de renovación del mobiliario urbano impulsado por la Ciudad Autónoma y denunció el importante perjuicio económico que estos actos están ocasionando.
Según explicó Ventura, los incendios han afectado tanto a contenedores de plástico de reciente instalación como a otros metálicos que habían sido reparados y acondicionados para su reutilización. Los daños se han registrado en zonas como La Cañada de Hidum, la carretera de la Vía Láctea, Palmeras, el barrio de la Victoria y Cerro de Palma Santa.
El consejero recordó que la Ciudad Autónoma está culminando la sustitución de los antiguos contenedores por otros nuevos fabricados con material reciclado, dentro de un contrato de renting que contempla la instalación de unos 1.300 recipientes en toda la ciudad. Paralelamente, también se están rehabilitando contenedores metálicos para determinados emplazamientos.
Ventura estimó que cada contenedor metálico tiene un valor superior a los 2.000 euros, mientras que los nuevos recipientes de plástico superan los 1.000 euros por unidad. En conjunto, calculó que las pérdidas provocadas por los incendios rondan los 40.000 euros en apenas un mes.
Ante esta situación, el responsable de Medio Ambiente anunció que en algunas zonas donde se habían colocado contenedores de plástico se volverá a optar por recipientes metálicos, al considerar que presentan menor riesgo en caso de incendio. Según explicó, la combustión de los contenedores de plástico puede llegar a afectar a vehículos o incluso a viviendas próximas.
Las declaraciones de Ventura se producen días después de los altercados registrados en barrios como Reina Regente y La Cañada. El consejero pidió la colaboración ciudadana y reclamó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que continúen investigando para identificar a los autores de unos actos que, según sostuvo, perjudican directamente a los vecinos de las zonas afectadas.
El objetivo, insistió Ventura, es frenar una dinámica que considera ya reiterada y evitar nuevos daños en barrios afectados.









¿Por qué no se le pega fuego a los barrios donde se producen continuamente estos daños que esa gentuza incívica no paga? Así mataríamos dos pájaros de un tiro