El Instituto de Educación Secundaria Virgen de la Victoria ha acogido en la tarde de este martes 9 de junio la entrega de los premios a los alumnos mejor clasificados en las Fases Autonómicas de las Olimpiadas de Física y Química.
Selma Abdelkader Chaib, alumna del IES Juan Antonio Fernández Pérez, se alzó con el primer puesto en la XXXIX Olimpiada de Química. Por su parte, Cristian López Saavedra, estudiante del mismo centro educativo, fue el vencedor de la XXXVII Olimpiada de Física.
Tras proclamarse ganador de la fase local de Física, Cristian representó a Melilla en la fase nacional celebrada en Zaragoza el pasado mes de abril. Sin embargo, la vencedora de la fase local de Química, no pudo participar en la competición nacional prevista en Alicante después de que su vuelo fuese cancelado debido a las condiciones meteorológicas adversas.
El acto ha contado con la presencia del consejero de Educación, Juventud y Deportes, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, además de algunos docentes que quisieron acompañar y felicitar a sus alumnos por los resultados obtenidos, tanto en las olimpiadas como en su trayectoria académica.
Los estudiantes han recibido los diplomas y premios correspondientes junto a sus profesores. En la modalidad de Física, hubo un empate en la tercera posición, ya que los clasificados fueron Yesin Mimon Mohamed, del IES Juan Antonio Fernández Pérez; Carlos Hernández Hernández, del IES Enrique Nieto; y Mehran Mokhtar Boukhris, del IES Virgen de la Victoria. El segundo puesto fue para Adrián Ugarte González, del IES Juan Antonio Fernández Pérez, mientras que Cristian López Saavedra se hizo con la primera posición.
En la Olimpiada de Química, la tercera clasificada fue Keira López, del IES Miguel Fernández. El segundo puesto recayó en Omayma Khallouk Guenoune, del mismo centro, mientras que Selma Abdelkader Chaib obtuvo la máxima puntuación y se proclamó vencedora.
Una vez iniciado el acto, el profesor del departamento de Física y Química del IES Juan Antonio Fernández Pérez, Nico Díaz, ha destacado que estas olimpiadas constituyen una excelente oportunidad para despertar la curiosidad y fomentar el interés de los jóvenes por la ciencia. Por ello, ha subrayado que tanto el esfuerzo y la dedicación de los participantes como la implicación del profesorado merecen un reconocimiento especial.
Por su parte, la directora de la Asociación Melillense para la Enseñanza y Divulgación de la Física y la Química (Amefyq), María del Mar Añino, ha trasladado el agradecimiento de la entidad hacia la Consejería de Educación por su apoyo a esta iniciativa. "Sin ellos, no estaríamos hoy aquí", dijo.
Añino ha querido extender también su agradecimiento a todas las personas que han colaborado en la organización y desarrollo de ambas olimpiadas, así como en el acto de entrega de premios. No obstante, ha reservado una mención especial para los alumnos, asegurando que sin su participación e interés este proyecto no sería posible.
Por último, el consejero de Educación ha dicho estar especialmente ilusionado cada vez que participa en un acto que pone en valor la excelencia académica, la búsqueda del conocimiento y el afán por aprender.
"En definitiva, la educación con mayúsculas, la que no se limita a una jornada lectiva. Este hambre de conocimiento lectivo es impagable".
Fernández Bonnemaison ha recordado que la Consejería respalda de forma constante este tipo de competiciones, al considerar que constituyen un importante incentivo para que los jóvenes profundicen en distintas áreas del conocimiento.
En este sentido, ha subrayado que uno de los objetivos marcados por el área de Educación del Gobierno local es que Melilla acoja en el futuro una fase nacional de alguna olimpiada educativa, una meta en la que, según aseguró, ya se está trabajando.
Tras la entrega de premios, los presentes despidieron el acto valorando el papel fundamental que desempeñan las familias en el éxito académico de los estudiantes, así como la labor del profesorado a la hora de despertar el interés por la ciencia y el conocimiento entre el alumnado.
La ceremonia ha servido para reconocer el mérito y la dedicación de estos jóvenes estudiantes, una vez finalizado el curso escolar y las pruebas de acceso a la universidad.








