Ingesa ha vuelto a defender su normativa para la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales en Melilla y ha asegurado que la medida permitirá a los profesionales sanitarios trabajar menos horas manteniendo la misma retribución. El organismo ha difundido un comunicado para aclarar diversos aspectos relacionados con la aplicación de esta reducción horaria, en respuesta al debate generado en las últimas semanas entre parte de la plantilla sanitaria.
Según explica Ingesa, los trabajadores que desempeñan su labor en turnos fijos de mañana o tarde, que representan aproximadamente el 65 por ciento de los profesionales del organismo en Melilla, pasarán de una jornada de 37,5 horas semanales a otra de 35 horas. Esto supondrá, según sus cálculos, 16 días menos de trabajo al año, el equivalente a unas tres semanas, sin que se produzca ninguna reducción salarial.
En cuanto a los profesionales que trabajan en turnos rotatorios de mañana, tarde y noche, alrededor del 35 por ciento del total de la plantilla, Ingesa sostiene que seguirán percibiendo la compensación específica por trabajo nocturno. Además, señala que este colectivo verá reducida su carga laboral en 23 días al año, una disminución que, según indica el organismo, equivale a algo más de un mes de trabajo en este tipo de jornadas.
La entidad subraya que el mantenimiento de las retribuciones unido a la reducción del tiempo de trabajo supone un incremento del valor de la hora trabajada para los profesionales afectados por la medida.
Respecto a los médicos de Atención Primaria y del Hospital Comarcal, Ingesa afirma que también pasarán de una jornada de 37,5 horas a otra de 35 horas semanales. Asimismo, añade que la implantación del nuevo sistema implicará cambios en la remuneración de las guardias, ya que el servicio prestado los sábados pasará a abonarse como una guardia de 24 horas en lugar de 17.
El comunicado llega después de las críticas expresadas por parte de profesionales sanitarios, que recientemente mostraron su desacuerdo con la forma en que se está aplicando la jornada de 35 horas y denunciaron una pérdida de derechos laborales. Ante esta situación, Ingesa ha reiterado su compromiso con la transparencia y ha defendido que el debate sobre las condiciones laborales de sus trabajadores debe sustentarse en datos verificables e información rigurosa, evitando interpretaciones que, a su juicio, no se ajustan a la realidad de las medidas adoptadas.








