La Asamblea de Melilla aprobó este miércoles por unanimidad el cambio de denominación del vial público conocido hasta ahora como "Alférez Díaz Otero", que pasará a llamarse "Calle Fernando Belmonte Montalbán". La propuesta fue debatida durante la sesión plenaria y contó con el respaldo de todos los grupos representados en la Cámara.
La encargada de presentar la iniciativa fue la consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, quien defendió la importancia de reconocer a aquellas personas que, por su trayectoria y aportación a la sociedad melillense, merecen formar parte del callejero de la ciudad.
Durante su intervención, Mohatar señaló que los nombres que figuran en los espacios públicos representan los valores que una comunidad desea preservar y transmitir a las generaciones futuras. En este sentido, afirmó que Fernando Belmonte Montalbán reúne méritos suficientes para recibir este reconocimiento institucional.
“Hay nombres que creemos que merecen permanecer en el callejero de una ciudad porque representan valores que una comunidad desea preservar y transmitir”, manifestó la consejera ante el Pleno.
Mohatar destacó la amplia trayectoria profesional de Belmonte, a quien definió como periodista, antropólogo, investigador y gestor cultural. Sin embargo, quiso subrayar que más allá de los cargos o responsabilidades desempeñadas a lo largo de su vida, fue una persona que dedicó gran parte de su esfuerzo a comprender, explicar y trabajar por Melilla.
Según explicó, su labor estuvo siempre marcada por el conocimiento, el diálogo y una profunda vocación de servicio público, elementos que, a juicio de la consejera, caracterizaron toda su trayectoria personal y profesional.
La responsable de Cultura destacó especialmente su papel como impulsor del Archivo Histórico Audiovisual, una iniciativa que ha permitido conservar una parte importante de la memoria colectiva de la ciudad. Gracias a ese trabajo, señaló, numerosas imágenes, testimonios y recuerdos que forman parte de la historia de Melilla han podido preservarse para las generaciones futuras.
Mohatar indicó que esta labor de conservación ha contribuido a que un importante patrimonio documental y audiovisual permanezca accesible y no se pierda con el paso del tiempo, convirtiéndose en un legado común para todos los melillenses.
Otro de los aspectos resaltados durante la defensa de la propuesta fue el compromiso de Fernando Belmonte con la diversidad cultural de la ciudad. La consejera recordó que entendió desde muy pronto que una de las principales riquezas de Melilla reside precisamente en la convivencia de diferentes comunidades y culturas.
Por ello, explicó, trabajó intensamente para fortalecer el entendimiento mutuo y fomentar espacios de diálogo entre los distintos colectivos que conforman la realidad social melillense.
En este ámbito, Mohatar destacó su participación como autor técnico del Pacto Local por la Interculturalidad, una iniciativa impulsada desde la Presidencia de la Ciudad que obtuvo un amplio respaldo de la Asamblea y que continúa siendo una referencia en la promoción de la convivencia y el respeto entre culturas.
La consejera señaló que dicho pacto representa un ejemplo del compromiso de Belmonte con una Melilla basada en el conocimiento mutuo, la tolerancia y la cooperación entre comunidades, valores que, según afirmó, defendió a lo largo de toda su vida.
Durante su intervención también hizo referencia a la dimensión más personal del homenajeado. Mohatar aseguró que quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo coinciden en destacar no solo sus logros profesionales, sino también sus cualidades humanas.
En este sentido, lo describió como una persona culta, brillante y generosa, cualidades que, según expresó, le permitieron ganarse el respeto y el reconocimiento de numerosas personas dentro y fuera de los ámbitos en los que desarrolló su actividad profesional.
Asimismo, resaltó que Fernando Belmonte representó valores como la seriedad, el rigor intelectual, la honestidad y el compromiso, aspectos que consideró especialmente relevantes en una sociedad donde, según indicó, con frecuencia adquieren mayor protagonismo otros factores alejados de estos principios.
Para la consejera, el reconocimiento aprobado por la Asamblea trasciende la mera designación de una calle y constituye un homenaje a toda una trayectoria dedicada al servicio de la ciudad.
“Cuando proponemos que una calle lleve su nombre no estamos recordando solamente a una persona, sino a alguien que dedicó su vida a preservar nuestra memoria, fortalecer nuestra convivencia y hacer mejor la ciudad que tanto quiso”, afirmó.
Tras la exposición de motivos realizada por Mohatar y una vez concluido el debate del punto incluido en el orden del día, la propuesta fue sometida a votación.
Finalmente, el cambio de denominación del vial público fue aprobado por unanimidad de todos los diputados presentes en la Asamblea, que respaldaron así la iniciativa para que el nombre de Fernando Belmonte Montalbán pase a formar parte del callejero de Melilla como reconocimiento a su contribución en los ámbitos cultural, social e histórico de la ciudad.








