El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha comentado la situación de la frontera con Marruecos, tras los últimos días de colas kilométricas y caos en el paso. Preguntado directamente por este asunto, ha reconocido que es un problema serio que afecta de lleno a los ciudadanos de Melilla.
Imbroda declaró que la Ciudad Autónoma no tiene competencias para ordenar la frontera. "No es por echar balones fuera. Es que no tengo las armas ni las competencias necesarias para poner orden ahí, pero esto hay que arreglarlo evidentemente".
Señaló a la Delegación del Gobierno como la responsable de actuar y planteó que lo lógico sería sentarse a hablar y preguntar qué medidas se van a tomar para evitar que la situación siga igual.
El presidente recalcó el impacto diario sobre la población. No solo por la operación Paso del Estrecho, sino por los melillenses que cruzan cada fin de semana y por los trabajadores transfronterizos que entran y salen cada día para ganarse la vida.
"Es sangrante y es una pena que se esté produciendo. Hay que darle mucha más agilidad, mucha seguridad, pero agilidad también y que el Gobierno nacional hable con Marruecos".
Ha descrito escenas muy duras. Personas andando, sin coche, esperando hasta cinco horas en cola. También trabajadores que salen por la mañana y vuelven por la tarde tras largas esperas. Ha calificado la situación como “inhumana”.
"Albares dice que nos llevamos muy bien con Marruecos, que son excelentes relaciones. ¿Por qué no lo arregla? Si usted, tiene un hueco por el que pasan nada más que 200 a la hora y usted necesita que pasen 1.000 a la hora, habrá que agrandar ese hueco para que sea más fluido".
Imbroda ha pedido más agilidad, más medios humanos y materiales. También ha reclamado coordinación entre el Gobierno de España y Marruecos. Ha advertido de que el sistema actual no da abasto, con un paso muy limitado que provoca colapsos constantes. "Es una exageración está llegando más allá de Barrio Chino. Cuando venga la OPE yo no se lo que va a pasar".
Ha alertado de que, si no se actúa, las colas seguirán creciendo y afectando incluso a zonas urbanas. Y ha insistido en que la situación no es sostenible, reclamando soluciones urgentes y coordinadas “sin demora ya”.
Compra de un terreno junto a la frontera
Durante la intervención, Imbroda explicó la compra de una finca junto a la frontera para mejorar la zona. Se trata de un terreno adquirido por la Ciudad Autónoma al lado del paso fronterizo, sin posibilidad de edificar.
El objetivo es habilitarlo para dar servicio a las personas que cruzan a diario y hacer el tránsito más humano. Está previsto instalar aseos, bancos, agua y zonas de sombra.
El proyecto se desarrolla con la empresa Tragsatec, que ya ha presentado un anteproyecto. Con esta actuación se busca aliviar la saturación y mejorar las condiciones de espera en la frontera.
Imbroda ha insistido en que es una medida para hacer más soportable el paso fronterizo y que entra dentro de las competencias de la ciudad. El fin es mejorar la atención a quienes esperan durante horas en la frontera.
Una intervención pensada para responder a una situación que considera inhumana en muchos casos. Con ello, el presidente busca dar una solución práctica mientras se reclama una mejora global del paso fronterizo a largo plazo también.








