María Torreblanca, capitana del MCD La Salle, conjunto que milita en la Liga Challenge. , asegura que afrontan esta Final Four “con muchísima ilusión”. Y es que, como recalca, “al final es algo que nos hemos ganado con el trabajo de tantos meses que pocas veces se ve o se aprecia y creo que el equipo lo necesitaba, sobre todo por el último bache que pasamos a nivel de lesiones y de bajas”.
Sin duda, para la melillense, se trata de “un premio muy merecido”. Ya centrándose en el rival de semifinales, la alero calificó el encuentro de “bastante complicado”, y no, como argumentó, “porque sea el Celta, sino porque a estas alturas de la temporada cualquier equipo es difícil. Al igual que con Zamora perdimos los tres duelos anteriores, el precedente que tenemos con las viguesas tampoco es algo que nos influya negativamente, ni algo en lo que pensemos”, subrayó.
La melillense María Torreblanca incidía en que están “con muchísimas ganas de jugar allí, y aunque es verdad que ellas están en su casa, lo cierto es que también motiva jugar en esos ambientes y al final, salvo la baja de Alejandra, pienso que llegamos físicamente todas en un buen momento, la gente se ha recuperado, está motivada, con enorme ilusión y con ganas de salir como en el último partido”.
La jugadora melillense reconoce que el encuentro de este sábado frente al conjunto del Celta Femxa Zorka no resultará nada fácil, tanto por el rival como por el ambiente que se genera en el Pabellón de Navia. No obstante, ve a las lasalianas capacitadas para plantarse en la gran final.
Deja el baloncesto
Para María Torreblanca, en lo personal, disputar una fase de ascenso a la máxima categoría del baloncesto nacional con el equipo de su ciudad supone “un auténtico regalo”, explicándolo de la siguiente forma: “He visto desde muy pequeña lo complicado que ha sido conseguir todo lo que tenemos ahora, espero que las chicas jóvenes sean conscientes de que estos proyectos son para que ellas tengan la oportunidad de disfrutarlos algún día”, apuntó. En definitiva, la jugadora melillense encara esta fase final por el ascenso de categoría “con ilusión y me enorgullece saber que la gente empieza a conocer un poco más a Melilla gracias al baloncesto femenino. No podría haber mejor final a mi carrera deportiva”, concluyó una emocionada jugadora melillense que ha decidido dejar el baloncesto para centrarse en la abogacía.








