El Gobierno local de Melilla ha adjudicado el contrato para el servicio de apoyo al control de animales vagabundos, abandonados y asilvestrados a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Higicontrol Melilla y Athisa Medio Ambiente por un importe de 200.000 euros y un plazo de ejecución de un año, con posibilidad de prórroga por otro ejercicio adicional. El contrato salió a licitación por 238.000 euros, lo que supone una rebaja cercana al 16% respecto al presupuesto base. De esta manera, la Ciudad asegura esta prestación por al menos dos años más.
El encargo se produce en un contexto marcado por la preocupación sanitaria derivada del control de la fauna urbana, especialmente tras la reciente confirmación de casos de rabia en perros en la ciudad y el riesgo de entrada de la enfermedad desde Marruecos, donde sigue siendo endémica. Este escenario ha reforzado la necesidad de un servicio permanente que permita contener la proliferación de animales sin control y minimizar los riesgos para la salud pública.
El objetivo principal es garantizar la recogida y traslado de animales de compañía en distintas situaciones de vulnerabilidad, ya sea enfermos, accidentados, abandonados, perdidos o asilvestrados. Asimismo, se contempla la actuación sobre otras especies que, sin ser consideradas estrictamente de compañía, puedan encontrarse en circunstancias similares. El destino de estos animales será, según los casos, centros de acogida autorizados o clínicas veterinarias, especialmente cuando requieran atención urgente.
El servicio deberá prestarse bajo estrictas condiciones de salubridad, seguridad y bienestar animal. Entre las obligaciones de la empresa adjudicataria también figura la recogida de ejemplares abandonados en propiedades privadas cuando así lo determine la administración local por motivos de higiene, seguridad, orden público o tranquilidad ciudadana, así como en situaciones que impliquen la presencia de animales potencialmente peligrosos.
Coordinación con los servicios municipales y la Policía Local
El acuerdo establece un dispositivo operativo permanente que cubre todos los días del año. El servicio se prestará de forma presencial en horario de 8:00 a 21:00 horas, de lunes a domingo, complementado con un sistema de guardia localizada durante la noche, de 21:00 a 8:00 horas. De este modo, se garantiza una cobertura continua las 24 horas del día, los 365 días del año, en línea con lo establecido por la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales.
Entre las principales actuaciones previstas se encuentra la captura y retirada de perros y gatos vagabundos o asilvestrados en todo el término municipal, con la excepción de los pertenecientes a colonias felinas registradas. Estas intervenciones podrán realizarse de forma independiente o en coordinación con los servicios municipales, como los laceros o la Policía Local.
Los métodos de captura contemplados incluyen sistemas habituales como jaulas-trampa con cierre automático, lazos profesionales, el uso de cebos para atraer a animales esquivos y técnicas de teleinyección mediante cerbatana o rifles anestésicos. En aquellos casos que entrañen riesgo, ya sea por la presencia de ciudadanos conflictivos o por la necesidad de actuar en propiedades privadas, la intervención contará con el acompañamiento de la Policía Local, que será la encargada de requerir formalmente la actuación.
Control diario del perímetro fronterizo
El servicio también incluye el control diario del perímetro fronterizo y de distintos barrios de la ciudad, con el objetivo de evitar la proliferación de animales asilvestrados, así como la recogida de animales accidentados en la vía pública para su traslado inmediato a clínicas veterinarias de guardia. Además, contempla la colaboración con asociaciones animalistas, especialmente en la captura de gatos pertenecientes a colonias controladas, cuando sea necesario por razones sanitarias.
Para la ejecución del servicio, la UTE adjudicataria deberá disponer de un equipo mínimo de cinco laceros con experiencia acreditada en la captura de animales, que trabajarán a jornada completa. A ello se suma personal de coordinación a media jornada. Como mejora incluida en la oferta, la empresa incorpora también un educador canino, un auxiliar de veterinaria y un operario de servicios generales.
En cuanto a los medios materiales, el contrato exige la disponibilidad de al menos dos vehículos adaptados para el transporte, uno de ellos todoterreno, así como la autorización para el traslado de cadáveres animales a la planta de tratamiento correspondiente. El equipamiento incluye también jaulas-trampa, material de captura, dispositivos de anestesia, equipos de protección biosanitaria para el personal, lectores de microchip y herramientas informáticas para la gestión del servicio.
Con esta adjudicación, el Gobierno de Melilla quiere reforzar el control de la población animal y prevenir riesgos asociados a la salud pública, en un contexto especialmente sensible por la presencia de enfermedades zoonóticas.








