Melilla alcanzó en 2025 una tasa de 184 asuntos judiciales por cada 1.000 habitantes, una de las más elevadas del ámbito del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), según recoge la Memoria anual del organismo. Este dato sitúa a la ciudad autónoma por encima de la media andaluza, que se sitúa en 156,5 asuntos, y confirma el incremento de la litigiosidad en Ceuta y Melilla frente al ligero descenso registrado en el conjunto de Andalucía.
La Memoria señala que, pese a la reducción global del 2% en el número de asuntos ingresados durante 2025, la presión sobre los órganos judiciales continúa siendo elevada. En este contexto, Melilla mantiene un nivel de litigiosidad destacado dentro del ámbito territorial del TSJA, lo que contribuye a la sobrecarga general del sistema judicial.
En términos organizativos, la ciudad cuenta con 12 órganos judiciales y 15 plazas judiciales, lo que arroja una ratio de 17,6 jueces por cada 100.000 habitantes. Esta cifra se sitúa por encima de la media andaluza, aunque no evita que el volumen de asuntos genere una carga significativa de trabajo en los juzgados locales.
El informe también pone de relieve que la elevada judicialización de los conflictos sigue dificultando la reducción de los asuntos pendientes. En el conjunto del TSJA, los órganos judiciales resolvieron prácticamente el mismo número de casos que ingresaron, lo que mantiene el volumen de procedimientos en niveles elevados y limita la mejora de los tiempos de respuesta.
En el caso concreto de Melilla, la Memoria recoge además desequilibrios en determinadas jurisdicciones. En el orden contencioso-administrativo, la carga de trabajo se sitúa por debajo de los índices de referencia establecidos por el Consejo General del Poder Judicial, lo que lleva al TSJA a plantear posibles ajustes organizativos. Entre ellos, se contempla la posibilidad de transformar plazas judiciales para reforzar otros ámbitos con mayor volumen de asuntos.
Otro de los aspectos señalados en relación con la ciudad es la situación de sus infraestructuras judiciales. El edificio del Quinto Centenario, donde se concentran los órganos judiciales, presenta problemas de espacio, seguridad y mantenimiento, lo que condiciona el funcionamiento del servicio y la organización del trabajo diario.
A nivel general, la Memoria del TSJA advierte de que la Justicia continúa enfrentándose a importantes retos estructurales. Entre ellos, la acumulación de asuntos, la necesidad de modernización tecnológica y la implantación de nuevas fórmulas organizativas, como los tribunales de instancia, cuyo despliegue aún presenta dificultades.
El documento concluye que, pese a los esfuerzos realizados, la situación no ha variado de forma significativa en relación con años anteriores y persiste una elevada carga de trabajo en los órganos judiciales. En este escenario, Melilla se mantiene como uno de los territorios con mayor tasa de litigiosidad dentro del ámbito del TSJA, reflejando tanto el volumen de asuntos como los desafíos estructurales que afronta la Administración de Justicia en la ciudad.
Asimismo, la Memoria recuerda que Melilla cuenta con una plaza de juez de adscripción territorial y que, junto a Ceuta, forma parte del ámbito judicial integrado en el TSJA, aunque con indicadores propios diferenciados.








